La escalada en Medio Oriente se intensifica con nuevos ataques de misiles, amenazas sobre rutas marítimas clave y movimientos militares, mientras se debate el futuro del acuerdo nuclear y su impacto en la economía global.
DUBAI.- Irán lanzó múltiples oleadas de misiles contra Israel este lunes y prometió “castigar al agresor”, mientras las fuerzas israelíes respondían con bombardeos en Teherán. El conflicto regional se amplió tras la entrada de los hutíes de Yemen, quienes lanzaron drones contra Israel, y el grupo Hezbollah disparó cohetes desde el Líbano.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que su país e Irán mantuvieron contactos “directos e indirectos” y calificó a los nuevos líderes iraníes como “muy razonables”. Sin embargo, advirtió al régimen islámico sobre la apertura del estrecho de Ormuz, amenazando con ataques a infraestructura petrolera y eléctrica si no se cumple. Paralelamente, Washington envió más tropas a la región.
El ministro de Defensa interino de Irán, Majid Ebn-e Reza, declaró que Teherán continuará “castigando a los agresores” y generando disuasión. Mientras, el portavoz de la cancillería iraní, Esmail Baqai, señaló que el país evalúa una posible salida del Tratado de No Proliferación Nuclear, aunque reiteró que Irán no busca armas nucleares.
El cierre del estrecho de Ormuz por parte de Irán y la posibilidad de que los hutíes bloqueen el estrecho de Bab el-Mandeb han perturbado los mercados energéticos. Los precios del petróleo subieron, con el Brent alcanzando casi 116 dólares por barril.
Trump mencionó la posibilidad de que Estados Unidos tome el control de la isla de Kharg, clave para las exportaciones petroleras iraníes, pero también señaló que un alto el fuego podría ser inminente. Afirmó que Irán permitiría el paso de buques petroleros por Ormuz “como una señal de respeto”.
