El expresidente venezolano, detenido en Nueva York, apeló a la fe y la unidad nacional en un texto publicado en redes sociales durante su proceso judicial.
El expresidente de Venezuela, Nicolás Maduro, se pronunció públicamente este Domingo de Pascua a través de un mensaje difundido en redes sociales. Maduro se encuentra detenido en Estados Unidos y enfrenta un proceso judicial en Nueva York.
Desde una cárcel de Brooklyn, donde está bajo custodia desde enero, el exlíder chavista apeló a la fe, la esperanza y la unidad nacional en un texto con referencias religiosas. Acompañado por su esposa, la diputada Cilia Flores, utilizó simbolismo evangélico para referirse a su situación judicial. “No hay resurrección sin pasión”, escribió, trazando un paralelismo con el relato bíblico.
El mensaje incluyó citas del Evangelio, como el pasaje de la resurrección de Lázaro, que usó como metáfora para llamar a superar la crisis política en Venezuela. “Hay que quitar la piedra del odio, de la mentira, de la división y del rencor”, afirmó, en un llamado a la reconciliación nacional.
Esta comunicación se enmarca en una estrategia que el exmandatario ha sostenido desde su detención. A fines de marzo, tras su primera audiencia judicial, ya había difundido otro texto declarándose “firme” y llamando a la paz.
Maduro y Flores llevan tres meses detenidos en Estados Unidos tras su captura en Caracas por fuerzas estadounidenses, un hecho que generó una crisis institucional en Venezuela y reacciones en la región. Ambos enfrentan cargos graves en la justicia estadounidense. A Maduro se lo acusa de conspiración para cometer terrorismo, narcotráfico e importación de cocaína, entre otros delitos. Flores enfrenta acusaciones vinculadas al tráfico de drogas y posesión de armas.
Días antes del mensaje de Pascua, la pareja compareció por segunda vez ante el juez federal Alvin K. Hellerstein en Nueva York. Durante la audiencia, el magistrado rechazó desestimar el caso, pese al pedido de la defensa. Según trascendió, Maduro se mostró relajado durante la sesión.
Por su parte, el gobierno interino venezolano encabezado por Delcy Rodríguez envió una delegación a Washington con el objetivo de recomponer vínculos diplomáticos con la administración del presidente estadounidense, Donald Trump.
El caso de Maduro se convirtió en un foco de tensión internacional, con implicancias en la relación entre Washington y América Latina. Analistas señalan que el proceso judicial podría prolongarse durante meses y que su desenlace tendrá consecuencias en el escenario regional.
