La Justicia avanza en la causa por el robo de anestésicos, identificando dos domicilios particulares en CABA como puntos de acopio y buscando reconstruir el circuito completo de desvío.
La investigación por la sustracción de propofol y otros anestésicos del Hospital Italiano de Buenos Aires avanza con allanamientos e imputaciones. El objetivo es determinar cómo medicamentos de uso estrictamente hospitalario salieron del circuito legal y aparecieron en viviendas particulares.
Según fuentes judiciales, se logró reconstruir un primer recorrido concreto. Los fármacos habrían sido trasladados desde el hospital, ubicado en la calle Teniente General Juan Domingo Perón 4190, hasta dos domicilios allanados: uno en Cabrera 4700 y otro en avenida Pueyrredón 2400, ambos en la Ciudad de Buenos Aires. En esos procedimientos se secuestraron medicamentos e insumos médicos que confirman el desvío.
La investigación también analiza el vínculo con el caso del anestesista Alejandro Zalazar, hallado sin vida en un departamento de Palermo el pasado 20 de febrero. En ese lugar se encontraron anestésicos vinculados al Hospital Italiano, pero los investigadores aclaran que, por ahora, no está probado que fuera un destino habitual dentro del circuito de traslado.
La causa unificada por la sustracción de los fármacos y la separada que investiga la muerte de Zalazar presentan puntos de contacto. La Justicia continúa trabajando para determinar el recorrido completo, la cantidad exacta de medicamentos sustraídos y si existieron otros puntos de acopio o destinos finales.
