Un artista callejero de Mar del Plata lleva más de una década y media desplegando su talento en las esquinas, combinando práctica, constancia y la búsqueda de nuevas oportunidades.
En la intersección de Avenida Corrientes y Anchorena, en el barrio del Abasto, la rutina del tránsito se detiene momentáneamente. Un hombre concentrado realiza malabares con cinco pelotas, aprovechando los tiempos de los semáforos para cautivar a peatones, ciclistas y conductores que observan su destreza.
Se trata de Rodrigo Cunqueiro (43), oriundo de Balcarce y vecino de Mar del Plata, quien desde hace 16 años se dedica al arte callejero en semáforos de distintas ciudades. “Todos los días entreno unas cuatro horas, esto es práctica pura”, comenta en un breve descanso, mientras explica las particularidades de cada cruce y su rutina.
Su actividad principal se desarrolla en Mar del Plata, específicamente en Quintana y la Costa, un lugar que, según dice, se ganó por constancia. Sin embargo, también se traslada ocasionalmente a Buenos Aires u otras localidades cuando surge algún evento que contrate sus servicios.
“La calle es romántica pero desgasta”, reflexiona Cunqueiro. Aunque los aportes voluntarios de los transeúntes son una parte de su sustento, busca consolidar su carrera a través de presentaciones privadas en fiestas, cumpleaños y eventos deportivos, así como mediante la difusión en redes sociales, donde se presenta como “free-styler”.
Su trayectoria incluye participaciones en programas de televisión como “Got Talent Argentina” y presentaciones internacionales en países como Arabia Saudita y Turquía en 2023. Además, tuvo una temporada con funciones semanales en el Casino de Mar del Plata.
Casado y padre de dos hijos pequeños, Rodrigo Cunqueiro expresa con claridad su objetivo: “Creo humildemente que merezco una oportunidad”. Su historia mezcla la pasión por el arte callejero con la búsqueda de estabilidad económica a través de su talento.
