Un sistema de posicionamiento basado en sensores cuánticos, que funciona sin señales externas como el GPS, fue probado en un servicio ferroviario regular. La tecnología promete mayor precisión y confiabilidad.
El Reino Unido realizó una prueba pionera en transporte ferroviario al implementar con éxito un sistema de navegación cuántica en un tren de servicio regular. El ensayo, llevado a cabo el 3 de marzo en un servicio de la compañía Great Northern entre Londres y Welwyn Garden City, marca un avance en el desarrollo de alternativas al GPS convencional.
El sistema, denominado Railway Quantum Inertial Navigation System (RQINS), utiliza sensores cuánticos de alta precisión para registrar variaciones mínimas en el movimiento y la rotación del tren. A diferencia de los métodos basados en satélites, esta tecnología funciona de manera autónoma, sin necesidad de señales externas, lo que la hace más eficaz en túneles, entornos urbanos densos o zonas con baja cobertura.
Network Rail, responsable de la infraestructura ferroviaria británica, señaló que el RQINS permite conocer la ubicación exacta del tren en tiempo real. Según la entidad, este sistema supera limitaciones de los métodos actuales y ofrece una alternativa más económica y resistente que los sistemas de localización instalados en las vías.
El proyecto está liderado por Great British Railways y la empresa MoniRail, con la participación de universidades como Imperial College London y University of Sussex, el National Physical Laboratory y empresas tecnológicas. Cuenta con financiamiento de organismos públicos como Innovate UK y el Department for Science, Innovation and Technology.
Durante la prueba, se recopilaron datos para evaluar el desempeño del sistema en condiciones operativas. Según Lord Peter Hendy, ministro de Estado para el Transporte del Reino Unido, esta tecnología “continúa el legado de la innovación ferroviaria británica” y forma parte del plan de modernización de la red.
