Los títulos de PDVSA, conocidos históricamente como ‘bonos del hambre’, han experimentado un aumento significativo en su cotización, impulsados por expectativas de reestructuración y un cambio en el panorama político.
Los bonos emitidos por Petróleos de Venezuela SA (PDVSA), que en el pasado fueron denominados ‘bonos del hambre’, se encuentran entre los de mayor rendimiento en el mercado de deuda en los últimos meses. Según datos de Bloomberg, estos títulos han registrado un aumento de aproximadamente el 70% en su valor desde enero, pasando de cotizarse a unos 20 centavos por dólar a alrededor de 35 centavos.
Este repunte se produce en un contexto de expectativas renovadas sobre una posible reestructuración de la deuda venezolana, luego de cambios en la dinámica política entre Estados Unidos y Venezuela. Los inversores han mostrado un interés creciente en los cerca de 60.000 millones de dólares en bonos del gobierno y PDVSA que se encuentran en default.
El término ‘bonos del hambre’ fue acuñido hace años por críticos como el economista Ricardo Hausmann, en referencia a la percepción de que estos instrumentos financiaban al gobierno en un momento de grave crisis humanitaria en el país. La emisión original de 3.000 millones de dólares fue adquirida por el banco central venezolano en 2014 y luego vendida en el mercado secundario.
Expertos del mercado ofrecen perspectivas diversas. Algunos, como Riccardo Grassi de Mangart Capital Advisors, ven oportunidad ante la posibilidad de una reestructuración. Otros, como Jim Craige de Stone Harbor Investment Partners, expresan cautela debido a la incertidumbre sobre cómo se valorarán estos títulos específicos en un eventual proceso de renegociación.
Actualmente, estos bonos se negocian con un descuento de alrededor del 12% frente a otros títulos de PDVSA, una mejora notable frente a los descuentos superiores al 50% que registraban durante las restricciones al mercado secundario, según Francesco Marani de Auriga Global Investors.
