La exposición explora el concepto de maternidad a ambos lados del Mediterráneo, en un contexto de crisis migratoria y conflictos bélicos.
El Museo de las Civilizaciones de Europa y el Mediterráneo (Mucem), inaugurado en Marsella hace trece años, se erige sobre un antiguo fuerte con vista al mar. En 2015, fue testigo del clímax de la crisis migratoria, cuando la muerte del niño sirio Aylan Kurdi conmovió al mundo. Hoy, en un contexto de desplazamientos constantes, conflictos bélicos y creciente naturalización de la barbarie, el museo presenta la exposición Les Bonnes Mères, una exploración del concepto de maternidad en ambas orillas del Mediterráneo. Parte de la muestra incluye una escultura que será instalada en la Torre del Rey René, también en Marsella.
