La nueva Ley de Bienestar Animal, ya vigente en Argentina, establece condiciones obligatorias de ventilación y climatización para el transporte de mascotas, prohibiendo su traslado en baúles cerrados o mediante servicios de mensajería no especializados.
La nueva Ley de Bienestar Animal, que acaba de entrar en vigencia en Argentina, establece que todo traslado de mascotas debe garantizar condiciones de ventilación y climatización constantes para evitar el estrés térmico. La normativa prohíbe terminantemente el transporte de animales en baúles cerrados o espacios que no permitan una renovación de aire adecuada según la especie.
El objetivo principal es erradicar los golpes de calor, que representan una de las mayores causas de muerte accidental en traslados. Además de la ventilación, la ley también prohíbe el envío de animales a través de sistemas de correo o mensajería convencional para evitar el maltrato físico.
“Solo las empresas de transporte especializadas que cuenten con vehículos adaptados y personal capacitado podrán realizar traslados comerciales de perros, gatos y otras mascotas. Esta medida busca terminar con las entregas en cajas de cartón o contenedores plásticos sin orificios de respiración que causaban asfixia en el pasado”, reza la nueva ley.
“El control estatal sobre estas empresas será mucho más riguroso para asegurar que se respeten los estándares mínimos de hidratación y descanso. Las compañías que no cumplan con estos protocolos de seguridad biológica enfrentarán la clausura inmediata de sus servicios de logística”, agrega la normativa.
En cuanto a los traslados particulares, se exige el uso de sistemas de retención homologados, como arneses de doble anclaje o transportines ubicados en zonas seguras. La normativa subraya que el animal nunca debe interferir con la visibilidad o la libertad de movimiento del conductor para prevenir accidentes fatales.
Al respecto, los especialistas sugieren realizar paradas cada dos horas para que la mascota pueda estirarse y beber agua fresca, evitando así cuadros de deshidratación. “Un animal suelto en el habitáculo puede convertirse en un proyectil peligroso ante un frenado brusco o una maniobra de emergencia imprevista. La seguridad vial y el bienestar animal son ahora conceptos inseparables dentro del marco legal vigente en todo el país”, explicaron.
Las sanciones por no cumplir con estos requisitos de transporte son severas y pueden alcanzar cifras muy altas en los casos de mayor negligencia. Dejar a un animal dentro de un vehículo estacionado sin ventilación suficiente es motivo de denuncia inmediata por parte de cualquier ciudadano o autoridad. Esta nueva ley otorga a las fuerzas de seguridad la potestad de intervenir de oficio si detectan que la vida del animal corre peligro.
Estas multas buscan generar un cambio de conducta en los dueños para entender que las mascotas son seres sintientes con derechos protegidos. La responsabilidad civil del propietario se extiende, ahora, a garantizar un ambiente confortable durante cada kilómetro del trayecto realizado en coche.
El éxito de esta ley depende de la concienciación de los propietarios sobre las necesidades biológicas de sus mascotas durante los viajes largos. “Es recomendable acostumbrar al animal al vehículo de forma gradual y consultar con especialistas sobre el uso de feromonas para reducir el estrés. La planificación de las rutas ahora debe incluir paradas en lugares aptos para animales para asegurar un trayecto placentero y libre de tensiones. Cuidar la ventilación y la seguridad no es solo una obligación legal, sino el compromiso básico de un hogar responsable y humano. Proteger a quienes no tienen voz es la base de esta nueva normativa que transforma nuestra convivencia con la fauna”, concluye la flamante ley de protección animal.
