El Ejecutivo nacional decidió limitar el acceso de la prensa a la sede de gobierno, en medio de denuncias por corrupción que involucran a funcionarios libertarios y la visita de un empresario tecnológico.
El gobierno argentino adoptó una medida restrictiva para el ingreso de periodistas a la Casa Rosada, argumentando razones de seguridad y organización. La decisión se produce luego de que se publicaran investigaciones sobre presuntos casos de corrupción que alcanzan a funcionarios y ministros del oficialismo.
La ausencia de la prensa en el edificio gubernamental coincidió con la visita de Peter Thiel, dueño de la empresa de datos Palantir, lo que generó cuestionamientos sobre la transparencia de los encuentros. Desde el Ejecutivo, en tanto, defienden la medida como parte de un reordenamiento de los protocolos de acceso.
