Un informe de la Plataforma para la Remunicipalización de los Servicios Públicos y la Federación Regional de Asociaciones Vecinales indica que Madrid tiene una piscina municipal de verano por cada 145.000 habitantes, solo superada por Sevilla. Cinco distritos carecen de estas instalaciones.
Tras unos días de temperaturas suaves, el tiempo ha dado un giro en esta recta final de mayo. Según la previsión de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), en los próximos días el mercurio podría subir hasta los 35 grados en muchos puntos del país. En Madrid, el pasado 15 de mayo se inauguró la temporada de verano con la apertura de sus 24 piscinas municipales. Sin embargo, un año más, cinco distritos siguen sin disponer de estas instalaciones, según señalaron la Plataforma para la Remunicipalización de los Servicios Públicos y la Federación Regional de Asociaciones Vecinales (FRAVM).
Los distritos Centro, Retiro, Salamanca, Chamberí y Chamartín no cuentan con piscina al aire libre, lo que afecta a más de 705.000 habitantes, el 20% de la población de la capital, de acuerdo con el informe elaborado por ambas entidades. Madrid ocupa el penúltimo lugar en España en la oferta de piscinas municipales de verano por habitante, solo por delante de Sevilla, que dispone de cuatro instalaciones públicas, una por cada 171.000 residentes.
Las 24 piscinas municipales con las que cuenta Madrid, una por cada 145.000 habitantes, alejan a la capital de otras grandes ciudades como Zaragoza (una cada 31.000 vecinos), Valencia (una cada 103.000) y Barcelona (una cada 120.000). En el informe se señala que, incluso en los distritos madrileños que cuentan con estas instalaciones, la proporción sigue resultando insuficiente: hay una por cada 114.000 habitantes, una de las tasas más bajas de todo el país. De las 24 piscinas municipales, todavía siguen cerradas las de Santa Ana, Moscardó y Vallecas por obras, y se estima que abrirán sus puertas en la primera semana de junio.
“Madrid, con 3,5 millones de habitantes, registra la segunda peor ratio de piscinas municipales de verano. La única solución para revertirlo es construir más. El coste de cada piscina se sitúa entre 8 y 12 millones de euros, una inversión menor que la de otros muchos proyectos, lo que permitiría construir dos nuevas al año y alcanzar una docena de piscinas en pocos años”, afirmó a Infobae Alejandro Fernández, portavoz de la Plataforma por la Remunicipalización y Gestión Directa de los Servicios Públicos y la FRAVM.
Las entidades explicaron que, tras años de reclamos vecinales, el Ayuntamiento de Madrid presentó el pasado mes de febrero el anteproyecto para construir una piscina en el distrito de Retiro, en el número 138 de la calle Doctor Esquerdo, aunque la iniciativa aún no tiene aprobación definitiva ni fecha de apertura. Si se concreta, añadieron, “será la tercera instalación de verano que el Consistorio inaugura en la ciudad en treinta años”, tras las de Tetuán y Barajas, abiertas en 2024.
En cuanto al número de plazas, los colectivos también señalaron que el acceso es limitado: cada día, solo uno de cada cien madrileños logra conseguir sitio en una piscina municipal de verano. “Estamos ante una oferta ridícula para las necesidades actuales de la población, lo que provoca una lucha dramática por obtener una entrada en la web, en la APP o en la taquilla”, indicaron en el informe, una situación que se complica cuando hay olas de calor.
La plataforma y la FRAVM advirtieron que los veranos en Madrid son cada vez más extremos, de forma que en 2025 hubo 33 días en alerta roja por calor. Ante este escenario, las piscinas municipales suponen un refugio climático clave. “Esto debería ser una urgencia para el equipo de Gobierno de José Luis Martínez-Almeida, más aún teniendo en cuenta que el 30% de sus habitantes no sale de la capital en todo el verano, no puede permitirse ir de vacaciones una semana al año”, añadieron.
Asimismo, denunciaron el deterioro en el mantenimiento de las piscinas, ahora gestionado en buena medida por empresas privadas, “lo que provoca cierres parciales o totales cada temporada”. Por todo ello, las asociaciones vecinales propusieron un Plan Director para mejorar las piscinas municipales de verano. Pidieron prioridad para los distritos sin instalaciones y reclamaron más inversión en el mantenimiento de las 24 existentes “para evitar cierres, conservar precios accesibles y reforzar la gestión pública”. Reclamaron también entornos más naturales con sombra, un sistema eficiente de contratación de personal y una mejora en la venta de entradas.
