Autoridades hallaron el cuerpo de Yulixa Toloza, de 52 años, seis días después de su desaparición tras someterse a una lipólisis láser en un centro estético sin permisos en Bogotá. Hay cinco personas detenidas por el caso.
Yulixa Toloza, de 52 años, murió tras someterse a una lipólisis láser en un centro estético ubicado en el barrio Venecia, al sur de Bogotá, el 13 de mayo de 2026. El establecimiento, denominado Beauty Láser, fue intervenido por las autoridades, que verificaron que operaba sin los permisos requeridos y fue sellado.
Seis días después, el 19 de mayo, el cadáver de la mujer fue hallado en una zona boscosa cerca de una carretera que conecta los municipios de Apulo y Anapoima.
Según registros de las autoridades, Toloza ingresó al centro estético durante la mañana del 13 de mayo. El procedimiento se extendió durante horas. La amiga que la acompañaba se retiró para traer ropa de cambio y posteriormente recibió mensajes en los que le indicaban que no era necesario que regresara.
Pasadas las 19:00, cámaras de seguridad captaron el momento en que dos hombres sacaron a Toloza del lugar, inconsciente, y la subieron a un vehículo particular. El automóvil pasó por un peaje en el norte de Bogotá en la madrugada, cruzó por Boyacá y llegó a Norte de Santander, donde fue localizado días después en el municipio de Los Patios.
En medio de la búsqueda, las autoridades capturaron en Cúcuta a Jesús Hernández Morales y Kelvis Sequeira Delgado, señalados como los encargados de desaparecer el vehículo Chevrolet Sonic gris, de placas UCQ-340.
Horas después del hallazgo del cuerpo, el 19 de mayo, fueron detenidos en Venezuela otros tres presuntos implicados: Eduardo David Ramos, señalado como la persona que habría realizado la cirugía; Edinson José Torres; y María Fernanda Delgado, identificada como la dueña del centro estético.
Hendrik Bareño, hermano de la víctima, declaró: “No se trata de desearles mal a ellos, que paguen lo que tengan que pagar”.
Mauricio Mahecha, presidente de la junta de acción comunal, afirmó que la comunidad busca despedir a Toloza y rendirle honras fúnebres en el barrio donde vivió durante varios años.
Una clienta del salón de belleza Diamond Salon’s Nails, donde trabajaba Toloza, dijo: “La conocí como una persona correcta. Las veces que fui me pareció una buena persona”. Otro vecino la describió como “una persona emprendedora” y sostuvo: “Siempre tenía una sonrisa”. La sobrina de la víctima declaró: “Me llevo de ella su sonrisa, lindísima. Ella no se merecía eso”.
