Consejos prácticos para el diseño, riego, control de plagas y fertilización en espacios verdes, con foco en la reducción del mantenimiento.
Un espacio verde fácil de cuidar es aquel que ha sido correctamente planificado y ejecutado. Se recomienda diseñar con plantas aromáticas para espantar plagas, elegir ejemplares adecuados para el pH del suelo y evitar colocar plantas de sol a la sombra.
Cómo regar correctamente las plantas
El riego depende de la especie, el clima y la época del año. Las plantas en macetas, techos verdes o jardines verticales requieren un seguimiento más atento porque el sustrato pierde humedad más rápido que el suelo. En verano se recomienda regar temprano o al atardecer; en invierno, a media mañana.
El acolchado: técnica que reduce el mantenimiento
La cobertura del suelo con materiales orgánicos o inorgánicos (hojas secas, piedras) ayuda a conservar la humedad y reduce el crecimiento de malezas. También protege las raíces de temperaturas extremas.
Plagas y enfermedades
En climas templados, las plagas aparecen con mayor intensidad en primavera y verano. Se recomienda limpieza regular y eliminación de partes deterioradas. Para plagas instaladas, se puede usar jabón potásico o productos químicos de línea jardín. Para prevenir enfermedades, se debe evitar mojar el follaje al regar. Los hongos se tratan con fungicidas; las bacterias son difíciles de tratar y los virus no tienen cura.
Fertilizantes y compost
Las plantas en maceta con sustrato nuevo no requieren fertilización durante uno o dos años. En suelo, suele ser necesario fertilizar. Se recomienda usar fertilizantes con macronutrientes (nitrógeno, fósforo, potasio) y micronutrientes. El compost y el humus de lombriz son opciones recomendadas para huertas.
Espacios que cambian con el tiempo
El jardín, patio o balcón se modifica con el tiempo debido al crecimiento de árboles y la evolución de las personas. Los espacios verdes no son estáticos.
