25 mayo, 2026

La economía del argentino de a pie: qué resignan los hogares para llegar a fin de mes

Un informe de Focus Market mide la distancia entre la macroeconomía y la vida diaria de las familias argentinas, revelando que uno de cada tres hogares no llega a fin de mes y un 14% redujo la cantidad o calidad de los alimentos que consume.

La economía argentina muestra señales que, según el indicador que se mire, pueden contar historias diferentes. La inflación desacelera respecto de los picos más altos, algunos salarios intentan recomponer terreno y el consumo busca estabilizarse. Pero puertas adentro de los hogares, la foto sigue siendo incómoda: ingresos que alcanzan con dificultad, consumos postergados y una expectativa de mejora que todavía no encuentra respaldo pleno en los números.

Un informe reciente de Focus Market buscó medir justamente esa distancia entre la macroeconomía y la vida diaria. A través del Índice del Argentino de a pie, la consultora relevó cómo perciben las familias su situación económica, cuánto les alcanza el ingreso, qué gastos resignaron y qué esperan para los próximos meses.

El resultado del índice para el bimestre febrero-marzo de 2026 fue de 61,8 puntos, lo que ubica al indicador en la zona de “tensión contenida”. “El resultado de ‘tensión contenida’ describe un escenario donde las presiones económicas siguen presentes, pero sin un desborde inmediato”, explicó Damián Di Pace, director de Focus Market.

El primer dato fuerte del informe aparece en el ingreso. Más de un tercio de los hogares relevados logró cubrir sus gastos y ahorrar algo, pero casi uno de cada tres declaró que no llegó a fin de mes. Esa polarización marca una diferencia clave: no todos atraviesan la misma economía. Hay hogares con empleo formal, doble ingreso y menor nivel de deuda que todavía conservan cierta capacidad de ahorro. Pero también hay familias que llegan al cierre del mes con ingresos insuficientes, gastos fijos más pesados y menor margen para absorber cualquier aumento.

El segundo pilar del informe compara la evolución de la Canasta Básica Total del INDEC con el salario formal RIPTE entre diciembre de 2025 y enero de 2026. La conclusión es directa: la canasta subió más que el ingreso. Según Focus Market, la diferencia fue de 3,16 puntos porcentuales en contra del salario. El resultado del pilar fue de 68,4 puntos, un nivel que muestra que el costo de vida sigue presionando sobre los ingresos, incluso dentro del universo de trabajadores registrados.

El informe cruza además el RIPTE de enero de 2026, ubicado en $1.646.344, con una Canasta Básica Total para una familia tipo de cuatro integrantes de $1.397.672. La diferencia es de $248.673, apenas un 17,8% por encima del umbral de pobreza.

El pilar más delicado del informe es el de consumo posible. El 14% de los encuestados declaró haber reducido la cantidad o la calidad de los alimentos que consume. Focus Market asignó a este pilar un score de 55,9 puntos, el más bajo de los cuatro componentes del índice. Los datos señalan que, para una parte de los hogares, el margen de ajuste sin daño está prácticamente agotado.

El cuarto pilar del índice mide expectativas. El 46,9% de los encuestados espera que su situación económica mejore en los próximos tres meses, aunque los datos de ingreso y consumo todavía no muestran una recomposición sólida. Sin embargo, el 26% de los hogares espera estar peor en los próximos meses.

El informe también advierte que el promedio nacional puede esconder diferencias muy profundas. Mientras la Ciudad de Buenos Aires y Neuquén muestran ingresos por encima de la canasta individual, en provincias como Chaco, Formosa, La Rioja o Santiago del Estero la mediana del ingreso per cápita no llega al 65% de ese costo.

“A diferencia de los indicadores tradicionales, este índice pone el foco en la experiencia cotidiana de las personas: cómo impactan los precios, el consumo y los ingresos en la vida diaria”, señaló Di Pace.

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