El economista Ricardo Delgado afirmó que la administración de Javier Milei logró ordenar variables macroeconómicas, aunque advirtió que sectores como la industria, el comercio y la construcción atraviesan una situación crítica que concentra el 40% del empleo.
Buenos Aires, 30 de mayo (NA) – El economista Ricardo Delgado declaró que el Gobierno de Javier Milei corrigió desequilibrios históricos de la economía argentina, pero advirtió que el ajuste genera dificultades en actividades que concentran gran parte del empleo y la recaudación.
Según señaló, mientras el petróleo, la minería y el agro sostienen la llegada de dólares y la estabilidad financiera, la industria, el comercio y la construcción continúan en una situación delicada que podría convertirse en uno de los principales desafíos del modelo económico.
“Hay dos realidades distintas. Una economía que está en la cordillera con el petróleo, el gas y la minería, y otra que está en los grandes centros urbanos, donde predominan la industria, el comercio y la construcción, que son claramente los sectores más castigados”, explicó en Splendid AM 990.
Delgado indicó que esta diferencia explica por qué los indicadores macroeconómicos muestran cierta estabilidad mientras buena parte de la población percibe dificultades económicas. “El promedio muestra una economía que está creciendo muy poquito, prácticamente cero en el acumulado del año, pero con enormes heterogeneidades adentro”, señaló.
El especialista, titular de la consultora Analytica, destacó que el aporte de los sectores exportadores resulta fundamental para resolver la falta de dólares. En particular, remarcó el papel de Vaca Muerta y la minería como motores de una transformación de largo plazo.
“El sector petrolero está ayudando a tener una balanza comercial extraordinaria. Son sectores que van a resolver un capítulo muy crítico de cualquier política económica argentina, que es la escasez de divisas”, afirmó.
A su juicio, el ingreso sostenido de dólares provenientes de las exportaciones energéticas permitirá reducir los riesgos financieros. “Nadie está previendo este año una corrida cambiaria ni bancaria. Los dólares van a seguir entrando y eso le da una tranquilidad importante al frente cambiario”, sostuvo.
No obstante, Delgado advirtió que el crecimiento de esos sectores no alcanza para compensar el deterioro de actividades que generan más empleo. “La industria, el comercio y la construcción explican cerca del 40% del empleo total. Son sectores que también generan gran parte de la recaudación tributaria y por eso es importante que el Gobierno los tenga en el radar”, indicó.
En ese sentido, consideró que la administración libertaria prioriza una visión de mercado que deja en segundo plano los costos de la transición económica. “Hay una cuestión casi filosófica de cómo debe funcionar la economía y no se están atendiendo suficientemente los costos de la reconversión”, afirmó.
El economista sostuvo que la apertura económica y la competencia son necesarias para corregir distorsiones acumuladas, aunque señaló que el proceso podría haberse desarrollado de manera más gradual. “Los argentinos pagamos durante mucho tiempo bienes y servicios muy caros. Había que corregir eso, pero quizás la transición podría haber sido menos abrupta”, explicó.
Pese a esas observaciones, Delgado resaltó aspectos pragmáticos de la gestión económica. Entre ellos mencionó la decisión de sostener subsidios energéticos durante el invierno, la política de precios de los combustibles y el fortalecimiento de la asistencia social directa.
“La motosierra llegó prácticamente a todos los sectores del Estado menos a la Asignación Universal por Hijo. Es el único gasto público que creció en términos reales y eso le dio al Gobierno un colchón social importante”, destacó.
Para el economista, esa combinación entre disciplina fiscal y contención social explica en parte por qué el oficialismo logró sostener niveles de apoyo político pese a la magnitud del ajuste.
Asimismo, consideró que la oposición no ha logrado construir una alternativa económica convincente. “El ordenamiento fiscal que hizo el Gobierno es un activo absolutamente central. Ordenó a las trompadas un descalabro de décadas en la Argentina y eso es algo muy difícil de desconocer”, sostuvo.
Respecto de la evolución de los precios, Delgado prevé que la desaceleración inflacionaria continúe durante los próximos meses, aunque descartó una convergencia inmediata hacia niveles internacionales. “Probablemente la inflación se mantenga en torno al 2% mensual, con alguna variación hacia arriba o hacia abajo, y cierre el año entre el 30% y el 32%”, proyectó.
Aun así, advirtió que la consolidación del nuevo esquema económico dependerá de que la recuperación alcance también a los sectores urbanos más afectados por la caída del consumo y la actividad. Según planteó, el desafío ya no pasa únicamente por estabilizar las variables macroeconómicas, sino por garantizar que el crecimiento impulsado por las exportaciones pueda traducirse en más empleo y dinamismo para el conjunto de la economía.
