La agencia espacial estadounidense informó que la nave espacial MAVEN, lanzada en 2013 para estudiar la atmósfera marciana, quedó en un estado irrecuperable luego de seis meses sin señales.
Buenos Aires, 4 de junio — La NASA informó que la misión MAVEN (Mars Atmosphere and Volatile Evolution), dedicada a observar la atmósfera de Marte y su evolución, finalizó tras más de 11 años en órbita alrededor del planeta rojo.
Según el comunicado oficial, la última señal recibida de la nave fue el 6 de diciembre, cuando experimentó una pérdida de contacto inesperada tras pasar por detrás de Marte desde el punto de observación de la Tierra. La telemetría previa al evento mostraba que todos los subsistemas funcionaban con normalidad, pero después de su salida, la Red del Espacio Profundo (DSN) de la NASA no detectó ninguna señal.
Un breve fragmento de datos de telemetría indicó que la nave se encontraba en modo seguro y giraba a una velocidad inusualmente alta, lo que sugería una alteración en su trayectoria orbital. El comité de revisión concluyó que, debido a esa rotación, las baterías se agotaron, provocando la pérdida de energía del sistema de comunicaciones y dejando a MAVEN en un estado irrecuperable.
Louise Prockter, directora de la División de Ciencias Planetarias de la sede de la NASA en Washington, declaró: “La información científica que nos ha proporcionado MAVEN es fundamental para determinar qué tipo de medidas de protección radiológica y seguridad debemos adoptar antes de enviar humanos a Marte”.
Cuáles son los aportes de MAVEN
Lanzada en noviembre de 2013, la misión MAVEN exploró la atmósfera superior, la ionosfera y las interacciones con el Sol del planeta rojo para estudiar la pérdida de la atmósfera marciana en el espacio. Desde la NASA explicaron que comprender esta pérdida atmosférica permite obtener información sobre la historia de la atmósfera y el clima del planeta, la presencia de agua líquida y la habitabilidad planetaria.
Shannon Curry, investigadora principal de MAVEN e investigadora del Laboratorio de Física Atmosférica y Espacial de la Universidad de Colorado Boulder, afirmó: “La misión MAVEN ha impulsado significativamente nuestra comprensión de la atmósfera y la evolución marcianas. Este conjunto de datos ha tenido un impacto enorme en el campo”.
El impacto del Sol en Marte
Uno de los primeros hallazgos importantes de MAVEN fue que la erosión de la atmósfera de Marte aumenta significativamente durante las tormentas solares. El equipo estudió cómo el viento solar y las tormentas solares erosionan constantemente la atmósfera marciana, así como el papel fundamental de este proceso en la transformación del clima marciano, de un mundo potencialmente habitable al planeta frío y árido actual.
MAVEN fue la única nave espacial capaz de medir simultáneamente la actividad solar y la respuesta atmosférica marciana.
Auroras marcianas
La misión descubrió varios tipos de auroras que se producen cuando partículas energéticas impactan contra la atmósfera. El equipo demostró que los protones crean nuevos tipos de auroras en Marte.
La atmósfera de Marte se dispersa en el espacio
Para comprender cómo Marte perdió la mayor parte de su atmósfera, la sonda MAVEN midió por primera vez la pulverización atmosférica en un planeta. El equipo lo logró observando el argón, un gas noble que rara vez reacciona con otros componentes de la atmósfera marciana.
Además de su labor científica, MAVEN desempeñó un papel en la Red de Retransmisión de Marte de la NASA, transmitiendo datos desde los rovers marcianos a la Tierra. Ostenta el récord de mayor cantidad de datos transmitidos desde otro planeta en un solo día.
