Este domingo, miles de seguidores se congregaron en el microestadio municipal José María Gatica de Avellaneda para despedir a Carlos ‘El Indio’ Solari, fallecido el viernes a los 77 años. La organización estimó una concurrencia de hasta un millón de personas.
El velatorio del músico Carlos “El Indio” Solari se inició este domingo a las 10 de la mañana en el microestadio municipal José María Gatica, ubicado en el Parque Domínico de Avellaneda, una hora antes de lo previsto debido a la afluencia masiva de público. Según informaron fuentes de la organización, el homenaje podría extenderse otro día para permitir el ingreso de todos los asistentes.
Florencia, una seguidora que viajó desde Chacabuco, declaró a TN: “Los Redondos son mi corazón, los escucho desde los 12 años”. Sobre su ingreso al recinto, afirmó: “Fui una de las primeras en entrar, apenas abrieron las puertas. Dejé mi corazón ahí adentro, no se puede explicar”. Agregó que el tiempo frente al féretro “es muy rápido” pero consideró que la medida es correcta porque “todos queremos entrar y somos muchos”.
Emiliano, un seguidor de Luján, describió el cambio de ambiente al entrar al velatorio: “Era fiesta hasta que ves ese pedazo de madera. Te pega una patada que te voltea”. Señaló: “No pensé que me iba a pasar, pero ver ese pedazo de madera, que garrón… Salimos temprano de Luján en modo fiesta, pero recién cuando vimos el cajón… pensar que no lo tenés más, es muy fuerte. Se nos vino el mundo abajo”.
La familia del artista emitió un comunicado en el que afirmó: “Su cuerpo estará allí. Por esa razón, serán jornadas en las que primará el respeto: por él, por sus afectos y por todos nosotros. No será el momento de sacar afuera la rabia, ni de caer en provocaciones, sino de honrarlo; de estrechar los lazos entre nosotros, redondos, fundamentalistas, marsupiales, cuidándonos como él nos pidió siempre”. También indicaron: “Caminaremos y seremos pacientes, mientras compartimos canciones, hasta llegar a su encuentro y expresarle lo que nos inspiró”.
La organización informó por altoparlante que la concurrencia podría alcanzar el millón de fanáticos, con un promedio de 15.000 personas por hora. Desde la seguridad del predio solicitaron que los seguidores no dejen más objetos porque “no hay prácticamente más lugar”.
En las inmediaciones, una señora mayor desde la puerta de un hospital geriátrico de Avellaneda vistió una remera de “Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota” y saludó a los fanáticos. Además, un fanático denunció que “un desubicado” intentó apuñalar a su hijo mientras esperaba en la fila.
