La selección de fútbol de Irán completó el domingo su primera práctica a puertas cerradas en Tijuana, México, ciudad elegida como búnker para la Copa del Mundo 2026, en medio de tensiones diplomáticas por visados denegados.
La selección de fútbol de Irán completó el domingo por la noche su primera práctica a puertas cerradas en Tijuana, México, ciudad elegida como búnker para la Copa del Mundo 2026. El combinado asiático busca tranquilidad en la frontera con California, mientras persiste la polémica por los visados que Estados Unidos le rehusó a parte de su delegación.
El plantel comandado por Amir Ghalenoei debió mudar su búnker de urgencia, ya que la planificación original estipulaba que harían la base en Tucson, Arizona. Sin embargo, la escalada del conflicto bélico internacional obligó a un fuerte operativo logístico de la Guardia Nacional mexicana para custodiar el hotel y la cancha.
A última hora de la tarde, el micro del seleccionado atravesó el estricto cordón de seguridad e ingresó al Estadio Caliente, hogar de los Xolos de Tijuana. Los futbolistas lucieron pecheras azules y realizaron movimientos livianos tras un desgastante viaje de más de 24 horas proveniente de Turquía.
Las autoridades de la delegación confirmaron que los entrenamientos de la Team Melli permanecerán blindados y vedados para la prensa “hasta el 11 de junio”. La medida busca aislar al plantel del foco mediático y de los conflictos diplomáticos que salpican la previa de la cita máxima.
La controversia radica en que Estados Unidos le negó el visado a quince acompañantes del plantel, incluido Mehdi Taj, presidente de la federación iraní. Esto desató el enojo del DT, quien aseguró estar “consternado” y admitió que llegan en desventaja física por el parate que sufrió su liga local.
