El equipo xeneize, que no gana el torneo desde 2007, afronta su primer partido en Chile con un presente futbolístico favorable y varias ausencias clave en el plantel.
Boca Juniors inicia este martes su participación en la Copa Libertadores 2026 enfrentando a Universidad Católica de Chile en Santiago. El conjunto argentino llega al partido tras una racha de nueve encuentros sin perder en todas las competencias, incluidas victorias ante Instituto y Talleres.
El director técnico, Claudio Ubeda, no podrá contar para este debut con el arquero Agustín Marchesín ni con el delantero Exequiel Zeballos, ambos recuperándose de desgarros. Tampoco estará presente Edinson Cavani, por problemas lumbares. Se espera que Marchesín y Zeballos puedan reintegrarse para el próximo partido ante Independiente.
El equipo chileno, dirigido por el argentino Daniel Garnero y que incluye a cinco futbolistas de esa nacionalidad, viene de golear 6-1 a Palestino en su liga local. Por parte de Boca, Ubeda confirmó cambios en la defensa titular respecto al último partido, con ingresos de Marcelo Weigandt, Lautaro Di Lollo, Ayrton Costa y Lautaro Blanco. En el mediocampo, Leandro Paredes y Santiago Ascacibar serán titulares.
Para Boca, esta Copa Libertadores representa un objetivo prioritario. El club no se corona en esta competencia desde 2007 y en las últimas dos ediciones ni siquiera logró clasificarse. El presidente del club, Juan Román Riquelme, tiene un interés especial en el certamen, ya que el equipo no ha ganado títulos desde que asumió su gestión en diciembre de 2023.
El futuro de Ubeda en el cargo, al que accedió tras el fallecimiento de Miguel Ángel Russo, también podría estar vinculado al rendimiento del equipo en esta fase de grupos. Su contrato vence el 30 de junio.
Tras el partido en Chile, Boca continuará su camino en la fase de grupos ante Barcelona de Ecuador (local y visitante) y Cruzeiro de Brasil.
