El evento que permite el consumo de sustancias dopantes no logró superar las marcas olímpicas en la mayoría de las pruebas. Solo un nadador estableció un récord no oficial.
Bajo el calor de Las Vegas, los Enhanced Games —evento que permite el consumo de sustancias dopantes— completaron la mitad de sus competiciones sin alcanzar los récords mundiales esperados. De los 42 velocistas, nadadores y levantadores de pesas participantes, la mayoría consumió testosterona, péptidos y esteroides anabólicos, atraídos por premios de hasta 250.000 dólares por ganar cada prueba y 1 millón de dólares por batir récords mundiales.
El cofundador Max Martin había pronosticado que se batirían “bastantes” récords mundiales extraoficiales. Sin embargo, solo el nadador griego Kristian Gkolomeev logró una marca superior al récord oficial vigente: 20,81 segundos en los 50 metros estilo libre, superando los 20,88 del australiano Cameron McEvoy. Gkolomeev utilizó un “supertraje” sintético prohibido en los Juegos Olímpicos y recibió un millón de dólares por el récord no oficial.
En levantamiento de pesas, la dominicana Beatriz Pirón —cuatro veces olímpica— levantó 118 kg en envión, superando su mejor marca de 110 kg, pero no alcanzó el récord mundial en arrancada. “Me quedé corta, pero hicimos un buen trabajo en el envión”, declaró. La colombiana Leidy Solís levantó 140 kg, a 5 kg de su marca personal. “Nunca tuve un trato como el que me dieron en estos Juegos, me sentí como una atleta de élite”, afirmó.
En la categoría masculina, el canadiense Boady Santavy y el estadounidense Wesley Kitts intentaron récords de arrancada con 183 kg y 197 kg respectivamente, sin éxito, pese a que los organizadores flexibilizaron las reglas permitiendo un cuarto intento. En atletismo, el excampeón de 100 metros Fred Kerley —uno de los pocos que compitió sin dopaje— marcó 9,93 segundos en las series, seguido por Emmanuel Matadi con 9,95.
Distintas federaciones de atletismo y agencias antidopaje calificaron el evento como “peligroso y contrario al espíritu del deporte”. Expertos en salud advirtieron sobre “consecuencias potencialmente mortales” como problemas cardíacos, hepáticos y renales. Los organizadores respondieron que todos los medicamentos cuentan con la aprobación de la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) y que contrataron a los mejores profesionales de salud.
Entre los inversores del evento figuran el multimillonario Peter Thiel y Donald Trump Jr. La banda The Killers ofrecerá el concierto de clausura. Participaron nadadores medallistas olímpicos como James Magnussen, Cody Miller y Ben Proud.
