El evento de artes marciales mixtas en el Kaseya Center de Miami tuvo nocauts, sumisiones y la sorpresiva presencia del expresidente Donald Trump. Los argentinos Francisco Prado y Esteban Ribovics no pudieron con sus rivales.
La UFC 327 ofreció una intensa velada de artes marciales mixtas este sábado en el Kaseya Center de Miami. El neozelandés Carlos Ulberg se coronó campeón semipesado al noquear al favorito checo Jiri Procházka en el combate estelar.
La noche tuvo un invitado sorpresa: el expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, cuya presencia generó revuelo en las redes sociales. Trump, luego de presenciar la victoria de Josh Hokit, sugirió a Dana White, presidente de la UFC, organizar un combate en la Casa Blanca.
Dos representantes argentinos estuvieron en acción. Francisco Prado (23, de San Lorenzo, Santa Fe) tuvo un duro enfrentamiento contra el veterano estadounidense Charles Radtke. Prado comenzó bien, pero un corte en la frente y un punto descontado por un piquete de ojo complicaron su pelea, que finalmente perdió por decisión unánime.
Por su parte, Esteban Ribovics (de Salta) cayó por sumisión en el segundo asalto ante el polaco Mateusz Gamrot, quien lo controló en la lona y aplicó una estrangulación.
El evento, transmitido para Latinoamérica por Paramount+, también tuvo un combate destacado en peso pesado entre Josh Hokit y Curtis Blaydes, considerado por especialistas como uno de los más intensos en la historia de la categoría. Hokit se llevó un bono por ‘Pelea de la Noche’.
El único momento criticado por el público fue el combate entre Dominick Reyes y Johnny Walker, que se desarrolló con poca acción y terminó con abucheos para el ganador, Reyes.
