El Gobierno argentino concretó una nueva colocación de deuda en el mercado local, alcanzando un rollover del 110% y emitiendo bonos por US$ 300 millones, en el marco de su estrategia de financiamiento.
El Ministerio de Economía informó que logró un rollover del 110% en la última licitación de deuda, lo que implica que los inversores renovaron sus tenencias y además aportaron nuevos fondos. En total, se colocaron US$ 300 millones en bonos, con vencimientos a corto y mediano plazo.
La operación se realizó en el mercado local y contó con la participación de bancos, fondos de inversión y otros actores institucionales. Las tasas ofrecidas estuvieron en línea con las del mercado secundario, y se priorizaron instrumentos en pesos ajustados por inflación y en dólares.
Desde el Palacio de Hacienda destacaron que esta colocación permite cubrir los vencimientos previstos para las próximas semanas y aliviar la presión sobre las reservas del Banco Central. Además, señalaron que la demanda superó las expectativas, lo que refleja la confianza de los inversores en la gestión actual.
Analistas económicos consultados señalaron que el rollover del 110% es una señal positiva, aunque advirtieron que el desafío sigue siendo la sostenibilidad de la deuda a largo plazo, especialmente en un contexto de inflación elevada y restricciones cambiarias.
