Se ha dicho todo o casi todo sobre él. Sin embargo, siempre hay algo por descubrir. Guillermo Francella trae en sus célebres ojitos pícaros el brillo de quien a los 71 años sigue buscando sueños por cumplir y va por ellos. ¿Los de este año? Una nueva oportunidad en España con la película Playa de lobos (se estrena en cines este jueves 26), teatro con Desde el jardín (debuta el 28 de marzo) y la cuarta temporada de El encargado (en mayo).
Llega con el look de Klaus (bermudas beige y anteojos de sol), pero sin la barba “papanoelesca” que caracteriza a su personaje en la comedia de suspenso que protagoniza con Dani Rovira, dirigida por Javier Veiga, y que llega a nuestro país luego de pasar por el Festival de Málaga y salas españolas.
Avanza por el lobby del hotel que eligió para el encuentro, enfrente del Metropolitan, donde construye su próxima metamorfosis: el adorable Chance Gardiner, que inmortalizó Peter Sellers, y que llevará a Desde el jardín, por primera vez al teatro. Trae el guion bajo el brazo y, sin dejar de sonreír, se detiene para agradecer las muestras de afecto que acompañan su andar.
Empieza la nota al revés, con una pregunta: “¿Lo pasaste bien en la peli?”, dispara curioso, sabiendo que ya la había visto en función privada. Anticipo de un rasgo que lo distingue: Francella está en todos los detalles.
-Muy. Javier Veiga (actor, guionista y director) y Dani Rovira (ganador del Goya por Ocho apellidos vascos, comediante y presentador de televisión) son reconocidos por sus propuestas y, en el caso del cine, por abordar el llamado “de autor”. Playa de Lobos me pareció inteligente, sólo dos personas (excepto en algunas escenas) en un duelo actoral que sostienen con Javi en toda la película. ¿Y a vos?
-También. Es muy inteligente la búsqueda de Javier, es thriller, suspenso, humor, onírico, hay algo que no sabés por dónde va, Manu (Rovira) cantando de la nada, los lobos, el carnaval, y cómo mi personaje le va rompiendo la cabeza a Manu hasta llegar a lo que busca. Todo me resultó muy atractivo.
-No solés elegir este tipo de películas ¿por qué dijiste que sí?
–Porque tenía ganas de poner un pie en España. A Dani lo conocía por películas como Ocho apellidos vascos (2014), una de las más taquilleras de la historia española. A Javier no lo conocía, pero me pareció muy interesante el guion. En el cine, todo tiene que ver con el guion. Yo había tenido una experiencia en España con ¡Atraco!, que fue coproducción con la Argentina, con Nicolás Cabré y Daniel Fanego y el resto del elenco español. Y fue extraño el modo de distribuir y de estrenarla, me pareció que pasó sin pena ni gloria, no tuvo la difusión que yo esperaba, acá en cambio nos fue fantástico.
Le aclaré mucho eso a Javier cuando nos conocimos, ya que el guion me sedujo de entrada. Dije que sí porque siempre estoy en esa búsqueda, como me pasó con Homo Argentum, una cosa totalmente distinta a lo que se suele ver, porque me gusta que me pasen cosas heterogéneas en mi profesión.
El hombre argentino
–Homo Argentum fue una idea original tuya, ya sos productor y director de teatro. ¿Te estás acercando al rol de guionista?
-Creo que es lo que más me costaría. Soy bastante efectivo para hacer devoluciones de lo que leo y lo que veo. Pero escribir… Mirá, donde vivo me construí como una especie de pecera, divina, una vista abierta al cielo y me quedo ahí… la musa no aparece. Veo un balcón, digo, “A ver, la historia de un balcón”. ¡Mamita, no me sale nada! Ahora, cuando leo lo que vos escribís ahí te hago devoluciones que, creo, son interesantes y tomadas en cuenta. Por eso a veces me ofrecen la producción ejecutiva. Lo que no te diría que no, es dirigir cine. Eso sí tengo muchas ganas, en teatro ya lo he hecho.
-¿Te define la avidez por aprender?
-¡Esa búsqueda es lo que más tengo en mi vida! Amo aprender y si hay algo que me engrandece es encontrar cosas nuevas, de El encargado a Homo Argentum, o a un thriller como La extorsión o Playa de lobos, ahora voy a hacer Desde el jardín en teatro. Busco que no se repitan los contenidos y explorar desde lo interpretativo.
-Asombra esa búsqueda, porque se puede dar por sentado que lo tenés todo y que a esta altura podrías decir: “Ya estoy hecho, ya estoy cómodo”.
-Es todo lo contrario, estoy más productivo ahora que a los 40 años. ¿Por qué? Porque amo la heterogeneidad de cosas que me llegan y me vuelve a doler la panza al empezar con la escena. Esa comodidad no está en mí, al contrario, quiero generar mi incomodidad. ¿Qué tengo que ver yo con Klaus? ¿Qué tengo que ver yo con Chance Gardiner? Eso es lo que más me apasiona, poder encontrar cosas bien antagónicas. Me gusta que no me quede bien de sisa algo y me gustó confiar en alguien que no conocía.
-¿Cómo fue filmar en Fuerteventura, en medio del Atlántico, tan lejos de todo?
-Creí que iba a ser más sencillo. Es una playa volcánica, muy ventosa, se filmó casi íntegramente de noche, la temperatura no era la ideal, fue duro. Por suerte me acompañaron mi hermano Ricardo y un amigo, o sea, la terminé pasando bien, porque además el clima de trabajo durante las seis semanas de rodaje fue muy agradable.
-¿Vos elegiste tu look con esa barba de Santa “Klaus”?
-Yo me había dejado la barba y le pregunté a Javier si le gustaba o quería que me la afeitara porque faltaban meses. Y me dijo: “¿Hasta dónde puede llegar?” “¡Hasta dónde me digas!” -le contesté-. Me la dejé bien gorda. A él le gustó y quedó la barba grandota, que también me sirvió porque terminé Playa… y empecé Homo…, entonces, un personaje lo hice con barba así, otro con menos, otro como la tengo ahora, otro con la “candado”, otro con el bigote y después sin nada. Recién me miré en la foto y me reía porque está bien cuidadita, mirá cómo la tenía (muestra el celular), toda peinadita, iba a barberías, le ponían cerita, porque tenés que mantener una barba así…
-Cuidar la barba durante casi seis meses demuestra que estás pendiente de todo.
-Siempre.
-Ser obsesivo a veces es bueno y otras no tanto.
-Sí, me gustaría que “me ne fregue”, como dicen los italianos, pero no puedo. Me gusta también mi propia mirada, siempre respetando a quien conduce el barco, por eso nunca voy al set a plantear algo, al set es ir a entregarse a lo que el director quiere. Cualquier inquietud la plasmo antes, nunca en el rodaje.
La revancha con España
-¿Cómo te resultó esta revancha con España?
-Fue linda. Yo soy bastante conocido ahora también por El encargado, lo aman allí, así que fue una buena carta de presentación. Homo Argentum tuvo muy buena aceptación y las críticas de Playa de lobos fueron buenísimas.
-El 2025 fue un muy buen año para vos. El 2026 promete: esta semana en cines, en marzo Desde el jardín y en mayo, El encargado con su cuarta temporada.
-Estoy entusiasmado con el estreno, está distinta, muy interesante, ya vas a ver, pero no puedo spoilear mucho …
-Siguen el Puma Goity, Gastón Cocchiarale, Manuel Vicente… y de las otras temporadas, por ejemplo, vuelve Luis Brandoni, y se incorpora Arturo Puig.
-Sí, en la cuarta está Beto, a quien amo, también Claudia Fontán y aparecen personajes de otras temporadas por algo que ocurre. A Arturo lo quiero mucho, mucho, y me parecía muy interesante que él esté. Lo hablamos con Gastón (Duprat) y con Mariano (Cohn) porque era ideal para su personaje.
-¿Te sorprende lo que ocurrió con Eliseo?
-Sabía que era un muy buen producto, pero nunca imaginé semejante éxito; empezó a generar views, horas y horas vistas, y cada vez más y más. El encargado tuvo más horas encendidas que Los Simpson, que The Mandalorian… Y la segunda superó la primera y la tercera superó a la segunda. Eso generalmente no es así.
-¿Va a haber quinta temporada?
-Hay probabilidades, estamos hablando, pero no lo sé porque fíjate que hace bastante de El encargado 3 (se estrenó el 19 de julio de 2024).
-Entre las novedades, Netflix puso en su catálogo El hombre de tu vida, que protagonizaste con Brandoni y Mercedes Morán, dirigidos por Juan José Campanella (2011/2012, Telefe). De unitario ahora es una serie para maratonear.
-Son 24 capítulos y anda muy bien. Me gusta que se vea porque amé El hombre de tu vida, tan bien escrita y tan bien hecha, con Juan, Beto y Mercedes, y con la participación de grandes actrices y actores todas las semanas.
El regreso al teatro y los hijos
-Ese guion que trajiste marca tu regreso al teatro, después del éxito de Casados con hijos hace tres años. ¿Qué te sucede con la gran expectativa que se generó con Desde el jardín?
-Me da ilusión, deseos de ver qué puede ocurrir, siempre me marcó esta película. Es un gran desafío, sobre todo para interpretar en teatro y aparte con algo tan diferente. Gardiner es alguien con una condición especial, no tiene nada que ver con todo lo que hice, es una obra muy profunda, de enorme ternura, pero con un fuerte mensaje.
-Mencionaste que fuiste con tu hermano al rodaje de Playa de lobos, ¿cuánto te sostienen los afectos?
-¡Todo! Con Ricardo siempre estamos juntos, nos acompañamos mucho, yo a él y él a mí. Con mis hijos -Nico y Yoyi- tenemos una relación muy hermosa, son mis grandes amigos, mi fuente de consultas, y yo soy su fuente de consultas. Siempre estamos como un scrum, muy pegotes, aunque cada uno con su vida. Yoyi, con un carrerón extraordinario, es influencer, es la cara de algunas marcas importantes y con su frescura está muy bien en el mundo streaming (en Luzu), hasta tiene su propio podcast. Hoy, muchas veces me dicen: “Para mí, ahora en vez de ser Guillermo sos el papá de Yoyi”.
-¿Eso te gusta?
-¡Me encanta! Nada me gusta más que el crecimiento de mis hijos. Nico viene de trabajar cuatro meses en Barcelona con un papel protagónico en la película En nombre de otro, dirigida por Oriol Paulo, con Blanca Suárez, Mario Casas, Eduard Fernández y Alexandra Jiménez.
-¿Qué te produce verlo actuar?
-¡Me da felicidad! Nico tuvo que hacer ese casting para España y al estar acá fue online, y el interlocutor de ese casting ¡fui yo! O sea, le daba los pie a él, poníamos la cámara que le apuntaba y con quien hablaba era yo, que trataba de ponérselas en el ángulo para que salga todo perfecto. Fue muy divertido. Ya van dos casting que hicimos juntos, el otro fue para la serie española Alta mar.
En abril se estrena La casa de los espíritus, una serie que Nico filmó en Chile, y pronto Yoyi va a estrenar El último gigante, la película de Marcos Carnevale, con Oscar Martínez, Silvia Kutika, Inés Estévez, Luis Luque y Matías Mayer.
-¿Imaginaste que iban a seguir tu camino?
-No, pero fue su deseo y siempre los acompañé, sabiendo todas las vicisitudes que tiene nuestra carrera. que es muy especial, con paréntesis y pausas eternas sin que pase nada. Ahora, por ejemplo, no abunda el trabajo para los actores, no se filma, se está haciendo duro. Entonces, ellos siempre supieron que es una profesión muy particular. Yoyi hace mucho que no filmaba y Nico también.
-Firmaste la petición contra el artículo 210 de la Ley de Modernización Laboral, para evitar el desfinanciamiento del INCAA y el apagón audiovisual. Gracias a esa presión de la comunidad cinematográfica se postergaría su aplicación hasta enero del 2028.
-Se va a postergar, porque el INCAA tiene que mantener su autonomía financiera. O sea, las reglas para poder competir en el mercado global son necesarias. Hace 60 años que se financia de esta manera, con aportes directos, sin depender del Estado, y estos recursos se tienen que mantener. Hay que evitar este proyecto de ley que quiere derogar el Fondo de Fomento y se va a lograr.
-Tu firma confirma que se puede tener una opinión acerca de un tema y que sobre otro la postura sea diferente. ¿Siempre te hacés cargo de lo que decís?
-Por supuesto que sí, es así. Porque… ¿Sabés qué? A algunos les gusta este terreno de la discusión o de generarla. A mí no. Y ¿cómo no voy a apoyar esto? Lo voy a apoyar a ultranza porque corresponde, por eso firmé la carta con gente que también tenemos una mirada diferente.
-Las noticias destacaron tu apoyo y el de Campanella.
-Sí, como que somos opositores de algo y de nada, de nada, no es así.
-¿No tiene que ver con lo que dijiste el año pasado sobre las películas? (“Hay cine que es muy premiado, pero le da la espalda al público. Ese cine no me gusta”)
-Eso ya se sabe que quisieron buscar algo que no fue verdad. Yo puedo decir que no me gustan las películas, pero, ¿quién dijo que no se hagan? ¡Que se sigan haciendo! Se tienen que seguir haciendo, tienen que competir en el mundo, tiene que haber cine de autor.
-Naciste el Día de los Enamorados, ¿cómo vivís tu vida de soltero, si es que estás soltero todavía?
-Sí… Festejé el 14 de febrero y fue un cumpleaños hermoso, con mis hijos, mi hermano, amigos y compañeros.
-Sos un hombre cumpliendo sueños.
-Soy un hombre cumpliendo sueños y que disfruta cada momento.
-Que no es mucho…
-¿De tiempo libre? Sí, pero yo disfruto mucho trabajando, no lo padezco, me levanto con ganas, no es como “ahhhh, tengo que ir a trabajar”. Amo lo que hago y a los que nos sucede eso somos privilegiados, porque vivimos de nuestra vocación.
-Pensando en tu búsqueda constante y en tu admiración por Peter Sellers, se me ocurre que el Inspector Clouseau es un papel que te quedaría bien.
-(Sonríe sorprendido) ¡Otro personaje maravilloso! ¿Por qué no?
