Frente a las investigaciones judiciales por crecimiento patrimonial y viajes del funcionario, el espacio político opta por no sumarse a los pedidos de interpelación en el Congreso y esperar el curso de la Justicia.
En el marco de la investigación judicial que enfrenta el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, por su crecimiento patrimonial y viajes al exterior, el partido PRO ha adoptado una postura de cautela, evitando una confrontación directa con el gobierno de Javier Milei y desmarcándose de los pedidos de interpelación presentados por la oposición en el Congreso.
Desde el espacio político que lidera Mauricio Macri señalaron que, al existir una investigación en curso, corresponde que sea la Justicia la que actúe y se expida primero. “En general, nosotros planteamos que, cuando un tema está en la Justicia, lo maneje la Justicia. Lo planteamos siempre, no es una visión distinta con lo de Adorni”, argumentó un dirigente de Pro.
Esta posición se mantiene pese a que dentro del partido existen críticas a las explicaciones brindadas por Adorni, especialmente en lo referente a un viaje privado a Punta del Este y a la participación de su esposa en una comitiva oficial a Nueva York. La exdiputada María Eugenia Vidal fue una de las pocas voces en cuestionar públicamente, a través de redes sociales, la falta de respuestas del funcionario.
El PRO tampoco presentó solicitudes de información ni acompañará los pedidos de interpelación de la oposición, a los que consideran un “show”. El bloque de Unión por la Patria había presentado un pedido para que Adorni explique el uso de recursos públicos en los viajes cuestionados.
Esta actitud se enmarca en la estrategia del partido de ofrecer una “oposición responsable”, priorizando la gobernabilidad y manteniendo una relación ambivalente con el oficialismo, con el que fue aliado en las últimas elecciones nacionales. El foco interno del PRO está puesto en el reposicionamiento del espacio de cara a las elecciones presidenciales de 2027.
