13 mayo, 2026

Australia se suma a misión defensiva en el estrecho de Ormuz junto a Francia y Reino Unido

El país oceánico aportará un avión de vigilancia Wedgetail E-7A para proteger la navegación en el estrecho de Ormuz, en una operación multinacional liderada por Francia y el Reino Unido.

Australia anunció su participación en una misión “estrictamente defensiva” liderada por Francia y el Reino Unido para asegurar la navegación en el estrecho de Ormuz, una vez que finalice la guerra contra el régimen iraní en Medio Oriente, informó este miércoles el ministro de Defensa, Richard Marles.

El país oceánico contribuirá con un avión de vigilancia Wedgetail E-7A, ya desplegado en la región para proteger a los Emiratos Árabes Unidos frente a ataques con drones iraníes, explicó Marles tras una reunión de 40 países.

“Australia está dispuesta a apoyar una Misión Militar Multinacional independiente y estrictamente defensiva, liderada por el Reino Unido y Francia, una vez que se establezca”, señaló el ministro en un comunicado. Agregó que la operación está diseñada para complementar el diálogo diplomático y los intentos de desescalada, además de “demostrar un compromiso tangible con la seguridad del comercio internacional”.

El martes, la Unión Europea y el Reino Unido avanzaron en planes para desplegar una misión naval internacional en el estrecho de Ormuz, corredor marítimo por donde circula alrededor del 20% del petróleo comercializado globalmente y actualmente afectado por el conflicto entre Irán, Estados Unidos e Israel.

Bruselas confirmó que evalúa ampliar la operación europea “Aspides” hacia esta zona estratégica, mientras que Londres anunció nuevos recursos militares para una futura fuerza multinacional destinada a garantizar la navegación comercial. La jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, señaló que la misión de la UE, ya desplegada en el mar Rojo, podría extenderse hacia Ormuz “una vez que las condiciones de seguridad lo permitan”.

La operación “Aspides”, creada en 2024 para escoltar embarcaciones mercantes frente a ataques de los rebeldes hutíes en el mar Rojo, dispone actualmente de tres buques militares europeos. Bruselas considera que esta misión podría convertirse en la contribución oficial del bloque a una coalición internacional más amplia liderada por Francia y el Reino Unido.

Kallas explicó que bastaría con modificar el plan operativo existente, aunque reconoció que se requeriría un aumento de buques y capacidades militares por parte de los Estados miembros. Varios gobiernos europeos ya manifestaron disposición para reforzar la misión.

El proyecto surge ante la presión internacional por la situación en Ormuz, bloqueado por el régimen iraní desde el inicio de la guerra regional tras los primeros ataques estadounidenses e israelíes contra Teherán. El cierre de la vía marítima intensificó la volatilidad en los mercados energéticos y elevó las preocupaciones sobre el suministro global de petróleo y gas natural.

La intención de Francia y el Reino Unido es coordinar la futura fuerza con la estructura naval europea ya existente, agilizar el despliegue y evitar duplicación de recursos. El ministro británico de Defensa, John Healey, anunció que Londres destinará 115 millones de libras esterlinas adicionales a la operación, e incluirá el despliegue de drones detectores de minas, sistemas antidrones, aviones de combate Typhoon y el destructor HMS Dragon.

Healey declaró: “Será una misión defensiva, independiente y creíble”. El funcionario detalló que la operación comenzará únicamente “cuando las condiciones lo permitan”. El Gobierno británico remarcó que no participará directamente en los ataques contra Irán. Londres permitió a Washington utilizar instalaciones militares británicas y reforzó su presencia en Medio Oriente.

La iniciativa europea y británica se desarrolla en un contexto de creciente preocupación dentro de la OTAN y la UE por la vulnerabilidad de las rutas marítimas internacionales. El estrecho de Ormuz conecta el golfo Pérsico con el océano Índico y es esencial para las exportaciones energéticas de Arabia Saudita, Irak, Qatar y Emiratos Árabes Unidos.

Mientras continúan las negociaciones entre Washington y Teherán para sostener la tregua vigente desde abril, el presidente estadounidense, Donald Trump, advirtió esta semana que el alto el fuego es “increíblemente frágil”. En paralelo, Kallas expresó frustración por la lentitud de la industria militar europea frente al aumento de la demanda de armamento tras el inicio de la guerra en Ucrania y la guerra en Medio Oriente. “La industria no ha estado a la altura de nuestras expectativas en términos de producción”, reconoció.

Con información de AFP.

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