El ministro de Economía, Luis Caputo, difundirá próximamente un documento con la estrategia para afrontar los vencimientos en dólares hasta el final del mandato de Javier Milei, en un contexto de seguimiento por parte del FMI y de inversores internacionales.
El ministro de Economía, Luis Caputo, publicará próximamente los detalles sobre cómo la Argentina afrontará los pagos de la deuda hasta el final del mandato de Javier Milei en 2027, según una fuente con conocimiento directo del tema. En el Palacio de Hacienda consideran que el oficialismo llegará a la próxima contienda presidencial con buenas chances de reelección y que eso reducirá las probabilidades de una crisis financiera.
Caputo solicitó a su equipo preparar un documento explícito de su hoja de ruta para mostrar cómo cubrir los vencimientos y despejar dudas entre inversores, bancos internacionales y el Fondo Monetario Internacional (FMI).
En un informe reciente, JP Morgan sostuvo que el gran desafío será construir “antifragilidad” antes de 2027, es decir, llegar al próximo turno presidencial con más reservas, vencimientos cubiertos y distintas fuentes de financiamiento. El banco estimó que, aun con un rollover del 100% de la deuda en pesos, la Argentina enfrenta una brecha de financiamiento cercana a US$10.000 millones en 2027.
El resumen que hace Economía indica que las colocaciones de Bonares con vencimiento en 2027 y 2028 sumarían unos US$4000 millones, a lo que se agregarían al menos otros US$4000 millones de préstamos de bancos privados internacionales garantizados por organismos multilaterales y cerca de US$2500 millones entre privatizaciones y ventas de activos. En total, la estrategia oficial apunta a reunir alrededor de US$10.500 millones.
La cuenta oficial contempla vencimientos de capital del Tesoro con bonistas privados por unos US$8100 millones hasta el final del mandato de Milei, a los que se agregan alrededor de US$4400 millones correspondientes a pagos de capital con el FMI. Los intereses serían afrontados con recursos corrientes del Tesoro y nuevas fuentes de financiamiento.
El FMI, por su parte, señala que el sector público argentino deberá afrontar en 2027 vencimientos por unos US$25.000 millones, de los cuales alrededor de US$16.000 millones corresponden a pagos de capital y otros US$9000 millones a intereses.
En el Gobierno creen que una consolidación de la desinflación y una recuperación sostenida de la actividad permitirían mejorar el apoyo social al programa libertario y reducirían el riesgo país.
En paralelo, el Banco Central trabaja con bancos internacionales en la refinanciación de los US$6000 millones correspondientes a tres operaciones repo vigentes. También se analizan alternativas para los cerca de US$2000 millones de pagos asociados a los Bopreal.
El FMI remarcó en la segunda revisión del acuerdo la necesidad de que el país recupere “acceso oportuno y duradero a los mercados internacionales” para refinanciar los vencimientos en moneda extranjera. El documento también reveló que el tramo activado del acuerdo de estabilización financiera con el Tesoro de los Estados Unidos por US$2500 millones fue reemplazado a fines de 2025 por una línea equivalente del Banco de Pagos Internacionales (BIS).
El BCRA compró casi US$9000 millones desde comienzos de este año mediante el nuevo programa diario de compra de divisas. Las reservas netas aumentaron unos US$4800 millones en lo que va de 2026, aunque continúan en niveles considerados bajos.
El Fondo dejó explícita una advertencia sobre que las elecciones presidenciales de 2027 aparecen como uno de los principales riesgos del programa económico. En Economía rechazan ese escenario y argumentan que el equilibrio fiscal, la menor cantidad de pesos en circulación y la transformación de la Argentina en exportador neto de energía reducen las chances de corrida.
