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31 marzo, 2023

Con los docentes, el Gobierno pone en marcha el plan para extender el techo salarial de 60% al sector público

Convocó a los gremios que participan de la paritaria federal para el próximo jueves. CTERA anticipó que exigirá una suba por encima de la inflación antes del inicio de las clases.

Con el arranque de las negociaciones para definir el aumento del piso salarial docente, el Gobierno pondrá en marcha esta semana la estrategia para intentar encauzar las paritarias del sector público nacional en el tope de 60% de incremento anual que impulsa el ministro de Economía, Sergio Massa, en la una apuesta por anclar expectativas y contener la escalada inflacionaria en pleno año electoral.

De cara a ese objetivo, el Ministerio de Educación que encabeza Jaime Perczyk convocó para este jueves a la primera audiencia a los referentes de los cinco gremios docentes con representación nacional (CTERA, UDA, SADOP, CEA y AMET) para empezar a discutir la suba del salario mínimo garantizado de la actividad, que luego deben replicar las provincias para asegurar el normal inicio del ciclo lectivo.

Apenas se oficializó el llamado a la paritaria federal, desde la conducción de CTERA, que lidera Sonia Alesso, buscaron desmarcarse de la aspiración del Ejecutivo de establecer un techo del 60% para el aumento salarial anual y anticiparon que irán a la negociación con el reclamo de una recomposición por encima de la inflación proyectada por Economía, que coincide con el tope pretendido por Massa.

El ministro de educación Jaime Perczyk llevará adelante la negociación con los gremios docentes.

“Vamos a solicitar un aumento de salario que supere la inflación, con revisión permanente”, advirtió la entidad sindical, además de plantear otros reclamos que contemplan la “modificación del Impuesto a las Ganancias” para exceptuar los sueldos docentes de la carga de ese tributo y acelerar la discusión por la elaboración del convenio colectivo de la actividad.

La negociación nacional será seguida con atención por las administraciones provinciales que aguardan la definición del aumento del piso salarial para encarar las discusiones en sus respectivos distritos, de manera de evitar un conflicto que ponga en riesgo el inicio de las clases previsto para el lunes 27 de febrero en la mitad de las jurisdicciones y para el miércoles 1° de marzo en el resto.

A la espera del acuerdo nacional varias provincias, entre ellas Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe y la administración porteña de Horacio Rodríguez Larreta, ya iniciaron los primeros contactos con los representantes de los gremios docentes o prevén encuentros para los próximos días en la apuesta de acercar posiciones para después avanzar más rápidamente con la definición del aumento salarial.

Desde este mes el salario mínimo garantizado de los docentes, que se establece en la paritaria federal, alcanza a $ 90.338, a los que se suma el suplemento por FONID que en enero y febrero fue de $ 12.100. El último incremento escalonado del piso salarial fue acordado en diciembre cuando el sueldo garantizado se elevó a $ 81.324 y en enero trepó a $ 84.500. Con esa última suba, el aumento interanual de la actividad redondeó el 114%.

La paritaria federal docente abre la ronda de negociaciones salariales en el sector público, donde el Gobierno también aspira a consagrar la pauta anual de 60%. En ese propósito, Massa logró la semana pasada un aliado impensado: el jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, cerró en ese porcentaje la paritaria con el gremio que agrupa a los trabajadores municipales de la Ciudad.

El entendimiento sellado entre la administración porteña y la conducción del Sindicato Unico de Trabajadores del Estado de la Ciudad de Buenos Aires (Sutecba) estableció un incremento salarial de 60% para todo el año, en siete tramos no acumulativos y con una cláusula de revisión trimestral del convenio en base a la evolución de la inflación.

La marcha de las discusiones en el sector privado

En tanto, el ministro de Economía aguarda por la definición de las primeras discusiones en el sector privado formal. Una de ellas es la negociación entre a conducción de la Asociación Bancaria, liderada por Sergio Palazzo -uno de los sindicalistas más cercanos a la vicepresidenta Cristina Kirchner- y las cámaras que agrupan a las entidades financieras que se reunieron el último jueves, pero la discusión volvió a empantanarse y el gremio se declaró en estado de alerta ante la falta de una oferta salarial empresaria.

El Gobierno espera por la definición de la paritaria de la Asociación Bancaria, el gremio que comanda el sindicalista K Sergio Palazzo.

La otra paritaria en marcha y con avances importantes es la que involucra los salarios de los choferes de colectivos de corta y media distancia agrupados en la UTA. Allí el gremio que encabeza Roberto Fernández acercó posiciones para fijar un aumento semestral de 31% en tres tramos acumulativos.

Pero el acuerdo está atado a la discusión que, en paralelo, los dueños de las empresas de colectivos del AMBA mantienen con las autoridades del Ministerio de Transporte para incrementar los subsidios al sector, donde las diferencias aún son importantes.

El primer entendimiento salarial del sector privado que está en línea con el modelo alentado por el ministro de Economía para las paritarias se firmó hace 10 días en la negociación de los mecánicos de Smata. En ese caso, el gremio que conduce Ricardo Pignanelli consensuó con las automotrices un incremento de 18% para el primer trimestre del año y apuesta a completar el año con acuerdos cortos, resistiendo la presión de Massa por un cierre para todo 2023.

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