La Comisión de Selección del Consejo de la Magistratura tratará este jueves el envío de ternas para reemplazar a los camaristas Leopoldo Bruglia y Pablo Bertuzzi, en un proceso que podría reconfigurar la mitad de la Cámara Federal porteña, tribunal clave en causas de corrupción.
El Consejo de la Magistratura convocó para este jueves a la Comisión de Selección para tratar los concursos que buscan reemplazar a Leopoldo Bruglia y Pablo Bertuzzi, integrantes de la Cámara Federal porteña. Este tribunal intermedio interviene en todos los casos de corrupción, ya sea para confirmar su avance hacia juicio oral o para frenarlos.
Con esta medida, comienza el proceso para reconfigurar la mitad de ese tribunal, ya que un tercer camarista, Martín Irurzun, cumple 75 años el 18 de julio y el Gobierno viene demorando la decisión de enviar su pliego al Senado para renovar su acuerdo por cinco años más. Se estima que se jubilará.
La movida judicial refleja la intención del Gobierno de avanzar en la conformación de su propia justicia, un cambio respecto a los primeros dos años de la gestión de Javier Milei, en los que no se enviaron pliegos al Senado. La llegada de Juan Bautista Mahiques como ministro de Justicia, el 5 de marzo pasado, anticipó ese quiebre.
Con solo dos consejeros propios, el Gobierno logró incluir estos concursos en el orden del día del Consejo de la Magistratura, lo que indica que gestionó acuerdos con otros sectores políticos.
El jueves, la Comisión tratará el envío de ternas al plenario del Consejo para reemplazar a Bruglia y Bertuzzi. Si esas ternas son votadas, serán elevadas al Poder Ejecutivo, que podrá designar a dos camaristas en esos cargos clave. La Cámara Federal tiene dos salas de tres jueces cada una, y el Consejo de la Magistratura podría cubrir así tres vacantes (Bruglia, Bertuzzi e Irurzun) para elegir a los magistrados encargados de decidir en los casos más sensibles.
La renovación del acuerdo de Irurzun quedó atrapada en la interna entre Santiago Caputo y Karina Milei, ya que en ese sector interpretan que el camarista está ligado al juez federal Ariel Lijo, que compite con el ministro de Justicia por el cargo de la Procuración General de la Nación.
Los camaristas Bruglia y Bertuzzi quedaron en una situación de fragilidad desde que el kirchnerismo los puso en la mira durante el gobierno de Alberto Fernández, por sus fallos adversos hacia la expresidenta Cristina Kirchner. Ambos habían sido trasladados por decreto durante el gobierno de Mauricio Macri desde otros tribunales a sus cargos en la Cámara Federal. La Corte Suprema resolvió que se debían hacer concursos para elegir jueces definitivos. El kirchnerismo impulsó particularmente los concursos de Bruglia y Bertuzzi, quienes recurrieron a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) denunciando que el Estado argentino busca removerlos y que está en riesgo su estabilidad e independencia.
El gobierno de Milei, en la gestión de Mariano Cúneo Libarona, intentó una solución amistosa que luego se abortó. Ahora, con la dupla Mahiques-Santiago Viola en el Ministerio de Justicia, los tiempos se aceleraron. En el Gobierno afirmaron que el concurso está avanzado y “en etapa de definición”.
En los tribunales creen que la historia previa entre Bruglia, Bertuzzi y el viceministro Viola ayuda a acelerar los tiempos. Bruglia y Bertuzzi confirmaron el procesamiento de Viola, acusado de montar testigos falsos para perjudicar al juez Sebastián Casanello. Viola fue luego sobreseído por la Cámara Federal de Casación. Toda esta historia no ayudó a las aspiraciones de los camaristas de permanecer en sus cargos.
El mismo jueves, a las 13, la Comisión de Selección también tratará el envío de ternas para un cargo en el Juzgado Nacional en lo Penal Económico N°10. Se trata de otra silla sensible para el Gobierno: en ese juzgado podría terminar la causa contra las autoridades de la Asociación de Fútbol Argentino (AFA), y en particular su tesorero Pablo Toviggino, por la fastuosa quinta de Pilar. Ese juzgado estuvo a cargo del juez Marcelo Aguinsky, que terminó su subrogancia, y hoy lo ocupa la jueza Verónica Straccia.
