El líder sindical ferroviario acumula un patrimonio que incluye casas, autos de alta gama y una sociedad en Estados Unidos, todo registrado a nombre de su pareja.
El nombre de Omar Maturano está asociado al ferrocarril. Es desde hace más de tres décadas el secretario general de La Fraternidad, el sindicato de los maquinistas de trenes y locomotoras. Con el tiempo y el cierre de ramales, el gremio perdió poder, pero no así su secretario general.
El patrimonio del sindicalista creció con propiedades en el exterior, casas, departamentos y autos de alta gama, todos registrados a nombre de su esposa, María Fernanda Selva. La investigación surge a partir de un dato revelado en LN+ por el periodista Luis Gasulla, quien detalló que Maturano tiene una casa en un country de chacras en las afueras de Chascomús, provincia de Buenos Aires. La propiedad consta de dos lotes de una hectárea cada uno: en uno construyó la casa y en otro un establo para caballos de salto.
NOTICIAS encontró una sociedad radicada en Delaware, Estados Unidos, llamada Pampa Investments LLC, que pertenece a Selva y es dueña de un departamento en Miami en la torre Skyline on Brickell Condominium, valuado en unos 450 mil dólares. La casa familiar está en Villa Ortúzar, sobre la calle Plaza, con 560 metros cuadrados. Frente a ella suelen estacionar una Audi Q5, un Audi A1, una camioneta RAM, una Chevrolet Tracker y un Ford Falcon de colección, todos a nombre de su esposa. La casa tiene rejas en todas las ventanas y cerco eléctrico.
En el ámbito judicial, Selva tiene una denuncia en el fuero Comercial por un conflicto con su ex socia en un restaurante en San Isidro llamado Tribu. En ese expediente figura un contrato de concesión para un emprendimiento gastronómico en terrenos del ferrocarril, frente a la estación Anchorena del Tren de la Costa, entre la operadora estatal SOFSE y AINOHA SRL, la empresa de Selva. Selva es empleada de Belgrano Cargas, otra operadora ferroviaria estatal, lo que implica que el mismo Estado que le paga el sueldo le adjudica el local y firma las paritarias con su marido.
En redes sociales, Selva publica fotos de viajes a Tailandia, Estados Unidos, Singapur o Inglaterra, donde suelen alojarse en el Ritz de Londres. También tiene una chacra en Chascomús para criar caballos de salto ecuestre, pasión que comparte con su hija. En septiembre pasado lanzó un negocio de ropa técnica y equipamiento para equitación llamado Obdulio Selva Equestrian Boutique, en homenaje a su abuelo, que ofrece monturas de la marca Hermés. Al igual que Hugo Moyano, Maturano construyó su patrimonio alrededor de su esposa.
