A un día de las elecciones presidenciales, el candidato Santiago Botero se pronunció sobre las denuncias presentadas por su esposa Manuela Echeverri Hoyos, rechazó los señalamientos y vinculó el caso a motivaciones políticas.
El candidato presidencial Santiago Botero emitió un comunicado público en el que negó las denuncias por presunta violencia intrafamiliar presentadas por su esposa, la artista Manuela Echeverri Hoyos. Las denuncias dieron origen a una medida de protección y a un operativo de desalojo realizado en un apartamento ubicado en el sector de Bocagrande, en Cartagena.
Botero afirmó que no tiene conflictos con su expareja y sostuvo que los hechos forman parte de una estrategia con motivaciones políticas. “Cuando decidí hacerle caso a Dios y entrar en esta carrera por la Presidencia, yo sabía que la política es sucia, rastrera y que no tiene ningún límite moral ni ético. Sabía que corrían riesgo mi vida, mi familia, mi patrimonio y hasta mi nombre”, declaró.
El candidato señaló que considera que Echeverri está siendo utilizada por sectores políticos. “Yo no tengo problemas con mi expareja porque es una excelente mujer, pero sé que se está dejando utilizar por candidatos a quienes les sirve este tipo de escándalo. Cómo Abelardo y la derecha sucia de este país”, agregó.
Asimismo, aseguró que las acusaciones carecen de pruebas y vinculó los hechos con el crecimiento de su movimiento político en la campaña presidencial. “Tengo que entender que esto no es personal. Esto se trata de un ataque con intereses políticos, un ataque que busca que este país no tenga un cambio. Y si ustedes miran el ataque que me están haciendo, no tienen una sola prueba. No tienen una sola evidencia que sustente todo lo que están diciendo”, indicó.
El procedimiento de desalojo fue realizado el sábado 30 de mayo por la Policía Metropolitana de Cartagena y una comisaría de familia, en cumplimiento de una orden emitida el 29 de mayo. La medida tenía como objetivo proteger a la denunciante y al hijo de la pareja, de 10 meses. Según el abogado de Echeverri, Alberto Boek, la denuncia se fundamentó en una presunta situación de violencia psicológica, económica y patrimonial que, según afirmó, se habría intensificado durante las últimas semanas. “(…) él se encerraba a beber vino y a consumir drogas y luego estallaba en ira. El jueves le escribió un mensaje en el que dijo que a partir de ese momento tenía prohibido el ingreso a la casa, que no podían entrar ni ella ni su hijo. Quedaron en la calle, sin un peso”, sostuvo Boek.
Durante el operativo, se reportaron presuntas amenazas por parte de Botero contra funcionarios y representantes legales. El comisario de familia Sanabria afirmó que el candidato “hizo unas amenazas características en él: dijo que iba a dar balín a los abogados”. Además, según el funcionario, Botero abandonó el edificio por la salida del parqueadero y, al regresar, Echeverri observó la ausencia de una caja fuerte que contenía joyas de su propiedad. El hijo de la pareja fue trasladado a un hogar de paso como medida preventiva, mientras que Echeverri permanece bajo acompañamiento psicológico y social.
