En un período de 12 días de septiembre de 2025, se registraron giros desde cuentas del gremio y su obra social hacia tres fideicomisos asociados a Liliana Esther Zulet, esposa del dirigente sindical. Las operaciones se realizaron en un contexto de tensión financiera en la obra social Oschoca.
Entre el 5 y el 17 de septiembre de 2025, desde las cuentas del Sindicato de Camioneros y su obra social (Oschoca) en el Banco Provincia se transfirieron aproximadamente $900 millones a tres fideicomisos vinculados a Liliana Esther Zulet, esposa del dirigente Hugo Moyano y administradora del holding de empresas relacionado con el gremio.
Las operaciones se concretaron en un momento en que cobró fuerza la posibilidad de que la obra social, pilar financiero del sindicato, sea convocada por sus acreedores. Además, las transferencias ocurrieron un mes después de que se activara una causa judicial por un presunto fraude millonario en el manejo de fondos de un hotel del sindicato en Mar del Plata.
Según los detalles de las transacciones, las dos primeras operaciones se realizaron el 5 de septiembre: una de casi $50 millones al fideicomiso Thoth y otra de más de $90 millones a nombre de Arturo Roberto Sodini, un comisario retirado asociado históricamente con Moyano. El 9 de septiembre se concretó una tercera transferencia por $147 millones desde la cuenta del sindicato al fideicomiso Khasis.
Las dos últimas operaciones, del 16 y 17 de septiembre, partieron desde la cuenta de la obra social hacia el fideicomiso Dhanvantari, por casi $30 millones y cerca de $590 millones, respectivamente.
Los tres fideicomisos fueron creados a fines de 2024 y tienen domicilio fiscal en la avenida Belgrano 1255, donde funcionan las empresas Iarai, Aconra y Dixey, que conforman el holding liderado por Zulet. Estas compañías han tenido históricamente al sindicato como su principal cliente. En ellas también figura empleado Jerónimo Moyano, hijo de la pareja.
Según información disponible, las empresas Aconra y Dixey, manejadas por Zulet y su familia, arrastran pasivos por $47 millones y $2,3 millones, respectivamente. En tanto, la obra social Oschoca, administrada por Iarai, enfrentaría una deuda que rondaría los $60.000 millones.
Fuentes cercanas al sindicato indicaron que las transferencias a empresas vinculadas a Zulet son habituales, aunque algunas voces internas expresaron sospechas sobre un posible vaciamiento de las cuentas gremiales. Por estos vínculos comerciales, Moyano fue denunciado en 2010 por la entonces legisladora Graciela Ocaña, quien sostiene que hubo un desvío de fondos.
