Un fallo de la Cámara de Apelaciones de Nueva York revirtió una sentencia anterior y generó fuertes pérdidas para el fondo Burford Capital, que había invertido en la demanda por la reestatización de YPF. La identidad de otros inversores en el caso sigue sin revelarse.
Burford Capital, un fondo especializado en financiar litigios, obtuvo ganancias por aproximadamente 221 millones de dólares en el juicio por la reestatización de YPF en 2012. Esta cifra surge de la diferencia entre los 15 millones de dólares que invirtió inicialmente para adquirir la causa en Madrid y la venta de una parte de la misma (el 35%) a otros inversores por unos 236 millones.
La situación cambió radicalmente el mes pasado, cuando la Cámara de Apelaciones del Segundo Circuito de Nueva York falló, por dos votos contra uno, a favor de la postura argentina. Esta decisión judicial revirtió un fallo anterior de la jueza Loretta Preska, que había sido favorable a los demandantes, y provocó una caída de cerca del 50% en el valor de las acciones de Burford en la Bolsa de Nueva York (NYSE). Para la firma, esto significó la pérdida de una ganancia potencial estimada en miles de millones de dólares.
Según se informó, durante agosto y septiembre de 2025, representantes de Burford Capital intentaron establecer contacto con el gobierno argentino para explorar una posible negociación extrajudicial. Sin embargo, desde la administración del presidente Javier Milei se habría declinado cualquier diálogo fuera del ámbito judicial, sosteniendo que el caso debe resolverse exclusivamente en los tribunales estadounidenses.
Uno de los aspectos que permanece sin aclararse públicamente es la identidad de los inversores que compraron parte de la demanda a Burford. La operación más significativa de este tipo habría ocurrido el 16 de junio de 2017, cuando Burford vendió el 15% del litigio por unos 66 millones de dólares. Estos fondos se utilizaron para solventar los gastos del proceso judicial en Nueva York.
El litigio, que se originó tras la reestatización de YPF, continúa su curso en el sistema judicial de Estados Unidos, y se espera que eventualmente pueda llegar a la Corte Suprema de ese país.
