Aunque es popular por sus propiedades hidratantes, especialistas advierten sobre errores comunes en su aplicación y la importancia de elegir productos adecuados.
El aceite de coco se ha difundido ampliamente por sus beneficios para el cabello, atribuyéndosele propiedades para hidratar y nutrir la fibra capilar. Sin embargo, expertos señalan que existen errores frecuentes en su uso que pueden afectar la salud del cuero cabelludo.
Este aceite se extrae de la fruta madura y, según información de la Universidad de Zaragoza, posee una alta concentración de nutrientes, siendo rico en grasas y ácidos grasos saturados.
La dermatóloga y especialista en cabello Vanina Gegdyszman explica que, si bien durante años se lo consideró un ingrediente clave para la hidratación y el crecimiento, “la ciencia cuenta otra historia”. La profesional enfatiza que no todos los productos a base de coco son adecuados para nutrir el cabello y que se cometen varios errores al aplicarlo directamente en la fibra capilar, lo que puede saturarla y dificultar su limpieza.
Según la experta, no se recomienda utilizar aceite de coco puro, sino optar por fórmulas combinadas que actúen de manera equilibrada. Es fundamental leer la lista de ingredientes (INS) para verificar la composición real del producto, más allá de la marca o la mención genérica al aceite de coco.
Gegdyszman aconseja consultar con un dermatólogo de confianza para realizar un análisis del tipo de piel y cabello, y así recibir recomendaciones personalizadas.
