La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos detectó 162 bolsos de perros falsos valorados en más de 800.000 dólares en el Aeropuerto Internacional de Newark Liberty.
La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos interceptó un cargamento de bolsos de lujo falsificados para mascotas en el Aeropuerto Internacional de Newark Liberty, en Nueva Jersey. El envío, declarado como “joyas de imitación” procedente de China, contenía 162 bolsos de perros con un valor minorista estimado en 874.800 dólares, según informó el director de operaciones de campo de la CBP en Nueva York, Francis J. Russo.
Russo detalló en un mensaje en redes sociales que la mercancía estaba destinada a Union City, Nueva Jersey. “No hay impostores que entren bajo nuestra vigilancia. Cuando se trata de proteger nuestras fronteras, no nos gusta la moda falsa”, afirmó.
Este hallazgo no es un caso aislado. A principios de mayo, agentes de la CBP en Louisville incautaron 1622 piezas de joyería de diseño falsificadas en un solo envío exprés, que incluían 1227 pulseras y 395 collares similares a los de marcas como Cartier, Tiffany y Van Cleef & Arpels. La CBP señaló que, de haber sido auténticos, esos productos habrían tenido un valor superior a los 14,1 millones de dólares.
Según las estadísticas de la CBP para el año fiscal 2024, los productos falsificados incautados con mayor frecuencia fueron los farmacéuticos y de cuidado personal (5,5 millones de unidades, valoradas en 609 millones de dólares), seguidos por bolsos de mano y billeteras (5,1 millones, valorados en 1086 millones), ropa y accesorios (1,3 millones, valorados en 251 millones) y joyería y relojes (0,8 millones, valorados en 3097 millones).
Los principales países de origen de los envíos con mercadería falsificada fueron China (8942 paquetes), Hong Kong (3850), India (2576), Turquía (950) y Tailandia (419).
La CBP advierte que los productos falsificados pueden implicar riesgos como el financiamiento del crimen organizado, la pérdida de ingresos para empresas legítimas y la posibilidad de sanciones civiles o penales para quienes los compren o transporten. También señala que estos productos pueden representar peligros para la seguridad de los consumidores, especialmente en rubros como juguetes o productos farmacéuticos.
