5 mayo, 2026

Clausuraron bares en Palermo por mala disposición de basura en medio del aumento de reclamos

El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires intensificó los controles y clausuras preventivas en bares y restaurantes de Palermo por infracciones vinculadas a la gestión de residuos, en un contexto de fuerte incremento de quejas vecinales por higiene urbana.

Las fajas de clausura volvieron a multiplicarse en las puertas de bares y restaurantes porteños por un motivo que se repite: la gestión de residuos. En medio de un aumento sostenido de los reclamos vecinales por higiene urbana, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires intensificó los controles y profundizó las clausuras preventivas, con foco en infracciones vinculadas a la disposición de basura.

El contexto muestra un crecimiento marcado de las quejas. Según datos del Sistema Único de Atención Ciudadana (Suaci), procesados por LN Data, la higiene urbana concentra hoy la mayor cantidad de reclamos. Entre enero de 2025 y enero de 2026 se registraron 558.748 contactos por este tema, frente a 331.535 en el mismo período anterior, lo que implica un incremento del 69%. En ese lapso, de los 1.500.000 contactos ingresados al sistema, el 35% estuvo vinculado a la higiene urbana, muy por encima del 17% correspondiente a desarrollo urbano.

En ese marco, se realizó una recorrida por Palermo, uno de los barrios con mayor concentración de locales gastronómicos y, al mismo tiempo, uno de los más alcanzados por las clausuras recientes. Allí, el motivo predominante es la gestión de residuos: casi el 70% de las clausuras en bares de Palermo y San Telmo responde a infracciones en este punto. Entre las faltas más frecuentes figuran la ausencia de contenedores propios dentro de los locales, la disposición de basura en días no permitidos —como los sábados— y el incumplimiento del régimen de grandes generadores, que exige la contratación de un servicio privado de recolección cuando se superan los 40 kilos diarios.

En la calle Jorge Luis Borges 2205, el bar Mouli permanece clausurado. En la puerta, un cartel oficial indica que la medida rige desde el 3 de mayo. Junto a la faja, otro mensaje, dirigido a los clientes, busca explicar la situación: “Este local se encuentra momentáneamente clausurado por una cuestión administrativa vinculada al registro de residuos húmedos. No se trata de una clausura por motivos sanitarios ni de seguridad alimentaria. Nos encontramos regularizando la situación para reabrir a la brevedad”.

Durante la recorrida, dos miradas contrapuestas de clientes habituales reflejaron el impacto de estas medidas. Lucía Bonaldi, vecina de la zona, señaló: “Vengo seguido y la verdad es que Palermo está cada vez más sucio. Me parece bien que haya controles, porque si no nadie cumple. Está bueno que se ordene, aunque sea incómodo al principio”. A pocos metros, Martín Rojas, trabajador gastronómico, expresó una postura distinta: “Esto afecta directamente a los empleados. Cuando cierran un lugar, los que pierden son los que viven del día a día. Tendrían que controlar, sí, pero también mirar cómo está la limpieza general en la ciudad. No es solo responsabilidad de los bares”.

A pocas cuadras, sobre Raúl Scalabrini Ortiz 3195, el local de Tea Connection ya volvió a operar con normalidad tras una clausura aplicada el 27 de abril. La medida se dispuso en pleno horario de mayor actividad. “Fue alrededor de la una o dos de la tarde, con el salón lleno y el delivery en marcha. En ese momento llegó la inspección y se determinó el cierre”, relató Valentina, gerente del establecimiento.

Entre un caso y otro, los números permiten dimensionar el cambio de escala del problema. La evolución mensual de los reclamos muestra cómo la situación se fue agravando a lo largo de 2025. Enero comenzó con 29.513 contactos; febrero registró 29.949; marzo, 33.885, y abril, 34.130. Luego hubo 30.582 en mayo, 27.408 en junio, 30.903 en julio y 30.204 en agosto. El quiebre se produjo en septiembre, cuando los reclamos treparon a 40.354. Desde entonces, la curva se aceleró: octubre cerró con 66.105, noviembre con 64.052 y diciembre alcanzó el pico de 75.190. En enero de 2026, el sistema registró 66.473 contactos, más del doble que en el mismo mes del año anterior. En términos diarios, el promedio pasó de 984 reclamos a principios de 2025 a 2506 hacia fines de ese año, con 2216 diarios en enero último.

Según explicó Valentina, el origen de la infracción estuvo vinculado a la disposición incorrecta de residuos. “Nosotros generamos mucho volumen. La recolección que tenemos es de lunes a viernes, tanto para residuos generales como orgánicos. Eso hace que durante el fin de semana se acumule basura. Ese día, por un error, uno de los chicos sacó una bolsa y la dejó en un contenedor que no correspondía”, detalló. La clausura se extendió durante 72 horas. “Desde el lunes hasta el jueves no pudimos operar. Hubo que esperar que se tramitara la multa y la habilitación para reabrir. El cierre fue inmediato, pero después el proceso llevó esos tres días”, explicó. Durante ese período, el local permaneció cerrado al público. La gerente también describió el impacto operativo del cierre: “Nos agarró en un momento de mucho trabajo. El salón estaba lleno, tenemos muchos clientes habituales y un volumen importante de delivery. Hubo que suspender todo en el momento”.

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