La Audiencia Provincial de Murcia sentenció a un sacerdote a 5 años de cárcel y 6 de libertad vigilada por abusar de un niño entre 2011 y 2013, aprovechando la confianza de los padres, colaboradores de la parroquia.
La Audiencia Provincial de Murcia ha condenado a 5 años de prisión y a 6 años de libertad vigilada a un sacerdote por abusar de un menor entre 2011 y 2013. El acusado se aprovechó de la amistad que mantenía con los padres del niño, quienes eran colaboradores activos de la parroquia donde oficiaba como coadjutor.
Según la sentencia, a la que tuvo acceso EFE, no se fijó indemnización por daños morales para la víctima, debido a que el Obispado de Cartagena ya había entregado 3.000 euros a los padres antes del juicio, en cumplimiento de un acuerdo previo.
Los hechos probados indican que el sacerdote entabló una relación de amistad con la familia a partir de 2006, asistiendo con frecuencia al domicilio para jugar con los hijos y sus amigos, incluso bañándose en la piscina con ellos cuando los padres no estaban por razones laborales.
Entre 2011 y 2013, cuando el menor tenía entre 8 y 10 años, el acusado, con ánimo libidinoso, le realizó caricias, abrazos y besos en cuello, piernas y mejillas. Estos actos ocurrían también cuando subía a la habitación del niño mientras otros ocupantes estaban en la planta baja.
El menor no contó lo sucedido a sus padres porque el sacerdote le presentó la conducta como algo natural. Recién en 2019, al enterarse por medios de comunicación de que un amigo había denunciado al mismo sacerdote por hechos similares, decidió hablar.
Los padres, según la sentencia, no sospecharon debido a la confianza depositada en el religioso. La condena incluye una orden de alejamiento de 300 metros de la víctima durante seis años, así como la prohibición de comunicarse con él en ese período.
