11 abril, 2026

Estudio revela efectos del consumo moderado de café en la salud cardiovascular

Una investigación de gran escala, publicada en una revista científica europea, analizó la relación entre el consumo de café y la salud del corazón, desmitificando creencias históricas y destacando la importancia de la moderación y el tipo de preparación.

El café, una de las bebidas más consumidas a nivel mundial, ha sido objeto de debate científico durante décadas respecto a su impacto en la salud cardiovascular. Un estudio reciente publicado en la European Journal of Preventive Cardiology, que realizó un seguimiento a más de 450.000 personas durante 12 años, aporta nueva evidencia sobre este tema.

Los resultados indican que un consumo moderado, establecido entre dos y tres tazas diarias de café descafeinado, molido o instantáneo, se asocia con una menor incidencia de enfermedades cardíacas y una reducción en la mortalidad general. Históricamente, muchos profesionales desaconsejaban el café a pacientes con problemas cardiovasculares debido a los efectos estimulantes de la cafeína.

Sin embargo, la investigación actual sugiere que la clave podría estar en la composición integral del grano, que contiene más de 100 sustancias bioactivas con propiedades antiinflamatorias y antioxidantes. No obstante, científicos como la doctora Charlotte Mills, de la Universidad de Reading, enfatizan que estos estudios observacionales, aunque prometedores, no establecen una relación de causalidad definitiva.

La composición del café varía según el origen del grano, el tostado y, especialmente, el método de preparación. Por ejemplo, el café hervido sin filtrar contiene diterpenos, vinculados a un aumento del colesterol, mientras que el café filtrado carece de ellos. Esta heterogeneidad explica por qué las conclusiones de diferentes investigaciones pueden parecer contradictorias.

Expertos como la doctora Annette Creedon, de la Fundación Británica de Nutrición, advierten que los efectos de la cafeína varían según la tolerancia individual. El estudio también observó que, si bien el café molido e instantáneo parece proteger contra las arritmias, estos efectos beneficiosos no se replican de la misma manera con el descafeinado.

Otra perspectiva, planteada por el doctor Duane Mellor de la Universidad de Aston, sugiere que el beneficio podría no provenir únicamente de los compuestos químicos, sino también de los hábitos asociados a su consumo, como la pausa que reduce el estrés y favorece el bienestar.

La comunidad científica coincide en la necesidad de realizar más estudios controlados para comprender cómo interactúan los compuestos del café en distintos perfiles poblacionales. Mientras tanto, la recomendación predominante es mantener un consumo moderado.

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