Una nueva ley en Indonesia bloqueará el acceso de niños y adolescentes a redes sociales y videojuegos online, generando debate sobre la regulación del entorno digital.
En callejones de Yakarta, grupos de niños con la mirada fija en las pantallas de sus teléfonos inteligentes y tabletas son una escena común. Compiten y juegan, algunos riendo, otros con total concentración. Sin embargo, esta rutina digital está a punto de cambiar drásticamente.
En dos días entrará en vigor en Indonesia una nueva legislación que desactivará las cuentas de usuarios menores de edad en una serie de plataformas digitales consideradas de “alto riesgo”. La medida afectará a servicios masivos como YouTube, TikTok, Facebook, Instagram, Threads, X (antes Twitter), Bigo Live y el videojuego Roblox.
El debate sobre el impacto de los medios y el entretenimiento en los jóvenes no es nuevo. Históricamente, se ha señalado como peligrosa la excesiva lectura, y décadas más tarde, la televisión. Los temores siempre han girado en torno a posibles efectos negativos en el pensamiento crítico, el fomento del sedentarismo o problemas de salud visual. La diferencia con la situación actual radica en el alcance de la respuesta regulatoria: mientras antes las preocupaciones se limitaban al ámbito familiar o educativo, ahora se traducen en leyes que restringen el acceso.
La implementación de esta normativa en Indonesia coloca al país en el centro de una discusión global sobre los límites de la protección infantil en el mundo digital y el rol del Estado en la gestión del uso de la tecnología.
