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3 diciembre, 2022

Los casos de Covid en la Ciudad crecen 91% en siete días y hay otros dos datos preocupantes

La positividad casi se triplicó en la misma semana. Y la aplicación de refuerzos de la vacuna se estancó en el país. Eso convive con el relajamiento de los cuidados.

Nadie quiere volver a leer o escuchar malas noticias sobre el Covid. Son tiempos del Mundial de Qatar 2022 y la cabeza está puesta en otra cosa. Sin embargo, y sin ánimo de aguar la fiesta, hay algunas señales de que el coronavirus, casi tres años después de su aparición en Wuhan, podría estar desperazándose tras una siesta.

Mientras duró fue una apreciada tregua. El último parte del Covid en la Ciudad, que se conoció en las últimas horas con unos días de demora, informó que la cantidad de positivos en territorio porteño fue de 759. En comparación con los 397 de la semana anterior, la suba representa un 91 por ciento.

Esa es la realidad que indican las estadísticas, aunque también se puede palpar en el día a día. Muchos empiezan a enterarse, otra vez, que un amigo o un familiar tiene Covid. La incógnita es cómo está la sociedad preparada hoy desde el punto de vista inmunitario para enfrentar una eventual nueva ola.

Si bien el dato de la suba de casos es preocupante, no es el único. Hay otros dos que encienden un alerta. La positividad media diaria pasó de una semana a la otra del 8,8 por ciento al 21,6 por ciento. Esto significa que la proporción de testeos que dieron positivo de Covid en la Ciudad casi se triplicó.

El otro dato negativo, que a esta altura parece haberse vuelto crónico, es la baja demanda de vacunas, teniendo en cuenta que es poca la gente que se aplicó el segundo y el tercer refuerzo. Si bien el poder de las vacunas para bloquear los contagios se redujo con las nuevas variantes, sí es clave la protección contra la enfermedad grave y la muerte en caso de que se consolide un rebrote de casos.

Poca afluencia de público en el vacunatorio de Tecnópolis. Foto: Guillermo Rodriguez Adami

Hay un fuerte contraste entre la cantidad de argentinos que se aplicaron el primer esquema de vacunación contra el Covid y aquellos que continuaron aplicándose los refuerzos. El 87 por ciento de los argentinos se dio la primera dosis; el 80 por ciento, la segunda; el 52 por ciento, la tercera (o primer refuerzo) y el 13 por ciento, la cuarta. Sobre la quinta no hay datos.

El promedio de vacunas aplicadas en los últimos siete días fue de 15.859, algo superior al de hace un mes, cuando la cifra de dosis aplicadas cada 24 horas apenas superaba las 13 mil. La escasa demanda de vacunas se combina con una casi total relajación de las medidas de cuidado, un combo peligroso producto de la percepción social de que “la pandemia terminó”.

El rebrote de Covid geográficamente no está demasiado lejos. En Brasil los casos aumentaron un 131 por ciento en los últimos siete días. Allí ya se ha detectado el linaje B.Q.1 de la subvariante BA.5 de Ómicron. Hasta ahora la Organización Mundial de la Salud ha dicho que no hay evidencia de que esta versión del Covid sea más contagiosa o evada más la inmunidad adquirida.

El otro país con un fuerte incremento de casos en la última semana fue Perú, con un 102 por ciento. A nivel nacional, el incremento intersemanal en Argentina según el parte del domingo 13 de noviembre, fue del 62 por ciento. El parte del próximo domingo 27 de noviembre será clave para determinar si la tendencia a la suba se consolida.

Los casos habían empezado a bajar con fuerza desde septiembre: a comienzos de ese mes se registró un total de 11.636 casos en una semana. Al final del mismo, hubo 4.482. Luego la curva continuó su pendiente decreciente durante octubre hasta llegar a 1.329 casos a final de ese mes. Hubo entonces una meseta de dos semanas, hasta que el 13 de noviembre vino el salto: 2.206 casos.

Una nena recibe una dosis contra el Covid en un vacunatorio de San Luis. Foto: Télam

El dato positivo sigue siendo que, al menos por ahora, la cantidad de muertes se ha reducido casi a la mínima expresión, con un conteo de 6 decesos a nivel nacional, es decir, menos de uno por día en promedio.

Un descenso de la letalidad que en buena medida tiene que ver con la inmunidad que garantizaron las vacunas, fortaleza que ahora podría ingresar en un umbral de dudas. Pasaron los meses y no existen datos ciertos sobre el nivel de anticuerpos que hay en la sociedad.

El infectólogo Eduardo López viene insistiendo con la potencial debilidad inmunitaria de la población a partir del lento avance de la vacunación. Consultado por Clarín, fue tajante: “No se fue el Sars-COV-2 ni se fue la pandemia. El año pasado el brote importante comenzó en diciembre”.

Su mayor preocupación es que “alrededor de la mitad de la población no tiene la tercera dosis y apenas algo más del 10 por ciento se dio la cuarta. Tener tres dosis da una protección global de alrededor del 50-53 por ciento y para hospitalización un 75-80 por ciento“.

Finalmente, prefirió no aventurarse en la definición de si el posible cambio de tendencia en la curva de contagios puede significar el comienzo de un nuevo brote: “Hay que mirarlo, porque es muy dinámico”.

PS

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