26 mayo, 2026

Mercenarios colombianos en el mundo: claves de su demanda en zonas de guerra

Un informe de Human Rights Watch y el análisis del experto en geopolítica Juan Camilo Ubaque detallan los factores que explican la presencia de exmilitares colombianos en conflictos armados de África, Medio Oriente y Europa.

La presencia de exmilitares colombianos en conflictos armados de África, Medio Oriente y Europa ha sido documentada por Human Rights Watch (HRW) en un informe que destaca la importancia de estos soldados en dichos escenarios. En diálogo con Infobae Colombia, el experto en geopolítica Juan Camilo Ubaque explicó las causas de la demanda de soldados y mercenarios colombianos en el mercado internacional.

Según Ubaque, la doctrina de las fuerzas colombianas está alineada con los manuales estadounidenses y los procesos de estandarización de la OTAN. Esto implica que los militares colombianos manejan armamento, comunicaciones y tácticas universales en el ámbito mercenario, lo que facilita su integración en estructuras de mando extranjeras.

El experto señaló que los soldados colombianos poseen experiencia geográfica en todos los pisos térmicos, incluyendo alta montaña, desierto, entornos fluviales, zonas áridas y selva tropical. Esta versatilidad los hace adaptables para operaciones en territorios como Sudán, Ucrania, México o el Sahel africano. Ubaque indicó que el aparato militar colombiano está enfocado en infantería ligera y maniobras de control territorial irregular, lo que ha naturalizado una mentalidad de combate asimétrico desde la formación inicial.

El estándar militar colombiano es valorado por reclutadores internacionales de empresas privadas que buscan personal con experiencia real en guerra irregular. Ubaque explicó que la disposición de los exmilitares para trabajar como mercenarios responde a condiciones internas: “El flujo constante de personal militar colombiano a fuerzas mercenarias responde a una profunda asimetría económica interna y a fracturas institucionales que precarizan la vida del soldado profesional tras su salida del servicio activo”.

El sistema de seguridad social militar en Colombia permite un retiro temprano, por lo que miles de soldados pasan a la reserva activa a los 38 años, en plena edad productiva pero desvinculados de la fuerza pública. Las oportunidades laborales en la vida civil son limitadas, principalmente en seguridad privada convencional, mientras que las agencias de reclutamiento internacional ofrecen remuneraciones superiores y oportunidades en el exterior.

Ubaque destacó diferencias de estatus entre rangos: “Mientras los oficiales gozan de carreras robustas, primas especiales y amplios reconocimientos, al soldado profesional se le regula bajo un vínculo laboral básico que frecuentemente restringe o niega derechos económicos fundamentales”. También mencionó la falta de compensaciones plenas por muerte en servicio.

Colombia ocupa el puesto 14 a nivel mundial en personal activo, con más de 400.000 efectivos combinados, superando a Francia o el Reino Unido. La reserva oscila entre 900.000 y un millón de efectivos, ubicando al país en el puesto 11 global. Ubaque señaló que el valor agregado del militar colombiano radica en su experiencia en el conflicto armado interno más antiguo del hemisferio occidental, con años de despliegue frente a amenazas híbridas, insurgencia, economías criminales y tácticas de terrorismo.

El experto mencionó que el soldado colombiano está especializado en operaciones contraterroristas, combate urbano y rural, asaltos helitransportados y desactivación de artefactos explosivos improvisados. “Son destrezas técnicas que representan un costo prohibitivo de desarrollo para la mayoría de los Estados. Así, la combinación de formación, experiencia y condiciones laborales ha convertido a los mercenarios colombianos en un recurso codiciado por empresas de seguridad privada y ejércitos irregulares en zonas de conflicto alrededor del mundo”, concluyó.

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