2 mayo, 2026

Más de 70 legisladores de EE.UU. se oponen a la instalación de plantas automotrices chinas

Un grupo de legisladores demócratas pidió al presidente Donald Trump que no permita la fabricación de autos chinos en territorio estadounidense, en medio de tensiones comerciales y de seguridad nacional.

Una nueva barrera parece erigirse en Estados Unidos en su intento por evitar la llegada de la industria china, en particular en el sector automotriz. Este martes, más de 70 legisladores demócratas de la Cámara de Representantes instaron al presidente Donald Trump a no permitir que los fabricantes de autos chinos instalen plantas en EE.UU., una posibilidad que el propio mandatario había sugerido anteriormente.

Los legisladores, encabezados por Debbie Dingell y Ro Khanna, pidieron mantener vigente la prohibición que cuenta con el fuerte respaldo de los fabricantes estadounidenses de autos, tanto nacionales como extranjeros. Semanas atrás, otros tres senadores demócratas habían elevado el mismo pedido antes de la cumbre entre Trump y el presidente chino, Xi Jinping.

“No debemos ceder la industria automovilística estadounidense a un competidor estratégico que busca el dominio mundial”, afirmaron los legisladores en una carta. “Le instamos a que adopte medidas claras y decisivas para garantizar que no se permita a los fabricantes de automóviles chinos entrar en el mercado de EE.UU. en ninguna capacidad”, expresaron.

El gobierno de Joe Biden había impuesto en enero de 2025 una normativa que prohíbe a los fabricantes chinos vender autos de pasajeros en EE.UU., alegando motivos de “seguridad nacional” relacionados con la capacidad de los vehículos para recopilar datos sensibles. Meses después, al asumir Trump, se impusieron elevados aranceles para evitar su llegada.

La Embajada de China en Washington instó a EE.UU. a “dejar de forzar el concepto de seguridad nacional, poner fin a las medidas discriminatorias y excluyentes y proporcionar un entorno empresarial justo, transparente y no discriminatorio”. La Casa Blanca respondió que “si bien el Gobierno trabaja constantemente para garantizar una mayor inversión en el resurgimiento industrial de EE.UU., cualquier idea de que comprometeríamos nuestra seguridad nacional para lograrlo es infundada y falsa”.

En enero, Trump dijo que estaba abierto a que los fabricantes chinos construyeran vehículos en Estados Unidos. “Si quieren venir, construir una planta y contratarlos a ustedes, a sus amigos y a sus vecinos, me parece estupendo, me encanta”, declaró ante el Detroit Economic Club. Sin embargo, el mes pasado, las asociaciones del sector automotor que representan a casi todas las grandes empresas instaron al gobierno a mantener fuera a los fabricantes chinos.

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