La empresa de seguridad privada está probando un modelo de “seguridad aumentada” que integra tecnología avanzada para complementar el trabajo de los vigiladores humanos.
La empresa de seguridad privada Optima Seguridad está implementando un nuevo modelo de vigilancia en Córdoba, que incorpora drones, robots cuadrúpedos e inteligencia artificial como complemento a los sistemas tradicionales. El director de la firma, Rodrigo Engelhardt, explicó que el objetivo es potenciar la capacidad operativa del personal humano, no reemplazarlo.
“La tecnología no viene a reemplazar al vigilador, sino que lo potencia”, señaló Engelhardt en diálogo con Punto a Punto Radio. El ejecutivo remarcó que la clave está en integrar estos recursos a una estructura de seguridad ya existente, creando un esquema de “seguridad aumentada” orientado a entornos corporativos e industriales.
Entre los dispositivos utilizados se encuentran drones para el monitoreo de grandes superficies y robots cuadrúpedos —de apariencia similar a un perro— que pueden recorrer instalaciones y adaptarse a distintas funciones. “Estamos hablando de un robot, un perro, por así llamarlo, que puede hacer reconocimiento de terreno y detectar distintas acciones”, detalló Engelhardt. Estos equipos pueden ser programados según cada necesidad, por ejemplo, para realizar rondas, detectar portones abiertos, tomar fotografías y alertar en tiempo real al vigilador a cargo.
Según la empresa, una de las principales ventajas es la capacidad de personalización. “No son soluciones rígidas, se pueden customizar según la necesidad de cada cliente”, explicó Engelhardt, lo que permitiría aplicar esta tecnología en sectores como la industria, complejos logísticos o sanitarios.
El servicio, que actualmente se encuentra en fase de prueba con diferentes clientes, se ofrecerá como parte de un esquema mensual integrado con la seguridad física tradicional. Optima Seguridad trabaja en alianza con firmas tecnológicas que brindan soporte para la operación y actualización de los equipos.
En un contexto de mayores demandas de seguridad, Engelhardt señaló que el crecimiento del sector también responde a factores sociales. “Estamos en un contexto complejo y eso incrementa la necesidad de profesionalizar la seguridad”, sostuvo. De este modo, la combinación entre vigilancia humana y tecnología inteligente se consolida como una tendencia en expansión, con el objetivo de mejorar la prevención, optimizar recursos y responder de manera más eficiente ante situaciones de riesgo.
