Un equipo de académicos, liderado desde la Universidad de Glasgow, logró descifrar 42 páginas de un manuscrito del siglo VI que formaban parte del Nuevo Testamento. El hallazgo, que incluye fragmentos de las cartas de San Pablo, fue posible gracias a tecnología de imágenes multiespectrales.
Un equipo de académicos liderado desde Glasgow, Escocia, rastreó una copia manuscrita del siglo VI perteneciente a las Cartas de San Pablo. Con tecnología de última generación proporcionada por la Biblioteca Electrónica de Manuscritos Antiguos (EMEL), con sede en California, lograron descifrar 42 páginas que formaron parte del Nuevo Testamento de la Biblia.
A través de un comunicado, la Universidad de Glasgow compartió cómo fue el proceso mediante el cual los académicos recuperaron los manuscritos. Según la investigación, una copia del siglo VI de las Cartas de San Pablo se perdió cuando fue desmantelada en el siglo XIII, en el monasterio de la Gran Laura del Monte Athos, en Grecia. Luego, las páginas fueron trasladadas a bibliotecas de Italia, Grecia, Rusia, Ucrania y Francia.
El primer desafío para el equipo de académicos, liderados por el profesor Garrick Allen, de la Universidad de Glasgow, fue localizar el manuscrito. Después, advirtieron que las páginas habían sido cubiertas con nueva tinta y reutilizadas como material de encuadernación para otros textos. El profesor Allen explicó que los productos químicos utilizados en la nueva tinta causaron daños en las páginas que deseaban estudiar, por lo que fue necesario utilizar tecnología de última generación.
Al localizar los manuscritos, los investigadores confirmaron que las páginas habían sido reutilizadas y cubiertas con nueva tinta. El problema era que el texto que les interesaba había desaparecido. Si bien en algunas páginas todavía había rastros del texto antiguo, en otras era prácticamente invisible a primera vista. Así, con el apoyo de la EMEL, sometieron las páginas a un proceso de imágenes multiespectrales para recuperar los llamados textos fantasmas.
Por otra parte, aclararon que colaboraron con especialistas en datos por radiocarbono de París, Francia, para confirmar que efectivamente se trataba de un pergamino del siglo VI. Finalmente, lograron recuperar 42 páginas perdidas del Nuevo Testamento, conocido como el Códice H. El equipo de investigadores logró recuperar fragmentos de las cartas de San Pablo. No obstante, no dieron mayores detalles acerca de la información en el texto. Únicamente compartieron los aspectos generales del hallazgo.
El siguiente paso será publicar una nueva edición impresa del Códice H para que las páginas recuperadas estén disponibles para el público y los investigadores. El Colectivo de Publicaciones Académicas de la Universidad de Duke explicó que el Códice H es un antiguo manuscrito griego que contiene las epístolas de San Pablo. Se trata de un documento relevante para los estudios bíblicos debido a que preserva la evidencia más temprana del llamado aparato eutaliano, un sistema para facilitar la lectura y estudio de la Biblia. Las investigaciones sobre este códice indican que podría contener Hechos de los Apóstoles y Epístolas católicas.
