La banda británica Wolf Alice se presentará en Buenos Aires en el marco de su gira mundial. El guitarrista Joff Oddie dialogó sobre el crecimiento artístico del grupo y la expectativa de tocar en Sudamérica.
Después de más de una década construyendo una de las discografías más importantes del rock alternativo británico contemporáneo, Wolf Alice finalmente llegará por primera vez a Argentina. El grupo londinense aterrizará en Buenos Aires en medio de la gira mundial de The Clearing, un disco que encuentra a la banda en uno de sus momentos más ambiciosos. Con cuatro álbumes editados, un Mercury Prize, múltiples BRIT Awards y una reputación construida alrededor de shows intensos, el cuarteto atraviesa una etapa de expansión internacional.
En conversación con esta nota, el guitarrista Joff Oddie habló sobre autenticidad, el crecimiento artístico del grupo y la expectativa de tocar finalmente en Sudamérica.
—¿Qué aprendiste sobre la música o incluso sobre el arte después de todos estos años haciendo música, girando y atravesando todo lo que lograron como banda?
—Dios… muchísimas cosas, supongo. Algunas bastante técnicas y estructurales, probablemente aburridas. Pero creo que lo que más pienso mientras voy creciendo es que una de las cosas con las que más conecta la gente es la autenticidad. Hace poco fui a ver una retrospectiva inmersiva sobre David Bowie y, aunque él interpretaba muchísimos personajes, siempre venía desde un lugar muy auténtico. Creo que muchos de los grandes artistas de la historia en realidad están haciendo una versión de sí mismos, incluso cuando interpretan un rol. Y nosotros, aunque quizás no lo notemos conscientemente, conectamos con esa honestidad. Es algo que me interesa cada vez más a medida que crezco. Esa idea de que realmente tenés que hacer lo tuyo. Podés inspirarte en otras cosas, podés tomar referencias, pero lo que ponés en el mundo como una expresión honesta de vos mismo es lo que realmente genera conexión en la gente.
—¿Qué es lo que más disfrutan hoy de tocar música y de este momento que están atravesando?
—Estamos viviendo algo muy emocionante. Tuvimos la oportunidad de ir a muchísimos lugares distintos y ahora, por ejemplo, vamos a tocar por primera vez en Sudamérica. Eso ya de por sí se siente increíble. Además, estamos haciendo shows cada vez más grandes y sentimos que hoy podemos llevar cierto nivel de producción y de espectáculo a cualquier lugar donde vayamos. Eso es muy estimulante. También es interesante tocar siendo una banda con cuatro discos porque ahora tenemos muchísimo material para trabajar. Nos gusta cambiar bastante los setlists, mantener las cosas frescas tanto para nosotros como para el público. Sentimos que hoy tenemos muchas más herramientas creativas arriba del escenario.
—¿Qué esperan de esta parte de la gira en América Latina?
—Eso es exactamente lo que nos dicen todos. Muchísima gente que tocó allá nos habla de esa energía especial que tiene el público sudamericano. Como nunca fuimos, sinceramente no sabemos del todo qué esperar, pero sí escuchamos constantemente que en países como Argentina o Brasil existe una energía muy intensa y muy apasionada en los conciertos. Así que tenemos muchísimas ganas de vivir eso en persona. Al principio de nuestra carrera incluso era raro ver desconocidos en los conciertos porque los primeros shows estaban llenos básicamente de amigos y familiares. Después empezás a tocar en otras ciudades y hay gente que quiere escucharte en lugares donde no conocés absolutamente a nadie. Y ahora estamos por ir a Argentina, donde literalmente no conozco a nadie, y aun así hay personas dispuestas a gastar dinero y tiempo para vernos tocar. Es algo completamente surrealista. Y al mismo tiempo es un privilegio enorme. Estamos muy agradecidos por eso. Además mantiene todo fresco y emocionante constantemente.
—. ¿Qué es lo que más disfrutan hoy de tocar arriba del escenario?
—Tocar en vivo es básicamente cómo pasamos gran parte de nuestra vida adulta. Eso es ser una banda. Pasamos años girando y quizás uno de cada tres años entrando al estudio para grabar un disco. Así que hacemos muchísimos conciertos y realmente nos encanta. En este momento es especialmente divertido porque tenemos cuatro discos y podemos pensar mucho más cómo dialogan las canciones nuevas con las viejas. También empezamos a jugar más con la producción. El año pasado hicimos nuestra primera gira de arenas en Reino Unido y de golpe aparecieron muchas más luces, pantallas y elementos visuales.
—¿Qué le dirías hoy a alguien que está empezando a hacer música?
—Es difícil porque sinceramente siento que el panorama cambió muchísimo y no sé si estoy totalmente calificado para responder eso. Hoy internet y las redes son fundamentales para que la música llegue a la gente. Pero creo que las bases siguen siendo las mismas. La manera de promocionarte puede cambiar, pero escribir canciones, conectar con personas y colaborar con otros sigue siendo igual de importante. Creo que especialmente al comienzo hay que mantenerse abierto. Ir a lugares, conocer gente, tocar con músicos distintos, no encerrarse demasiado rápido dentro de una categoría. Tratar de absorber inspiración constantemente y nunca dejar de aprender. Y eventualmente todo eso termina ayudándote a descubrir cómo mostrarle tu arte al mundo como una extensión honesta de quién sos realmente.
