La misión de la NASA, con cuatro astronautas a bordo, ejecutó con éxito la maniobra de inyección translunar y ahora se encamina al satélite terrestre para una misión histórica de aproximadamente diez días.
La misión Artemis II de la NASA superó este jueves el punto de no retorno y comenzó oficialmente su viaje hacia la Luna. La maniobra, denominada ‘inyección translunar’, se ejecutó a las 19:49 hora local (20:49 hora argentina) y duró cinco minutos y 55 segundos, marcando el inicio de un trayecto de aproximadamente cuatro días hacia el satélite terrestre.
La tripulación, compuesta por los astronautas Reid Wiseman, Christina Koch, Victor Glover y el canadiense Jeremy Hansen, despegó el miércoles desde el Centro Espacial Kennedy en Florida a bordo de la cápsula Orion. Tras completar dos órbitas terrestres para verificar sistemas, la nave realizó la propulsión crítica que la colocó en una trayectoria lunar.
“Con esta inyección translunar, los tripulantes nos sentimos bien acá arriba, en camino a la Luna”, declaró Jeremy Hansen desde la nave. El especialista de misión agradeció el trabajo de todos quienes hicieron posible la misión y destacó el logro colectivo que representa.
Según los planes de la NASA, la cápsula Orion realizará un acercamiento a la Luna, pasando a unos 7.400 kilómetros de su superficie, sin realizar un descenso. La trayectoria seguirá una forma de ocho, permitiendo a la nave aprovechar la gravedad lunar para iniciar su regreso a la Tierra.
Uno de los momentos más significativos ocurrirá entre el lunes y martes próximos, cuando la nave pase aproximadamente 40 minutos detrás de la Luna, período durante el cual se perderá toda comunicación con la Tierra. En esa fase, los astronautas podrán observar el lado oscuro del satélite y recolectar material audiovisual inédito.
Antes de la maniobra translunar, los equipos de la NASA verificaron el correcto funcionamiento de todos los sistemas críticos, incluidos propulsión, comunicaciones y soporte vital (oxígeno, provisiones y sanitario). Gerónimo Villanueva, director asociado para la Exploración del Sistema Solar del Centro Goddard de la NASA, explicó que tras la propulsión, la nave entró en la órbita translunar, un camino que tiene como único destino la Luna.
Si la misión continúa según lo previsto, los cuatro astronautas habrán recorrido más de 370.000 kilómetros desde la superficie lunar, estableciendo un nuevo récord histórico, antes de regresar a la Tierra tras un viaje total de aproximadamente diez días.
