La exvicepresidenta de la UIF cuestionó la falta de alertas en el sistema financiero y de control, y se refirió al impacto de estos casos en la credibilidad institucional.
María Eugenia Talerico, exvicepresidenta de la Unidad de Información Financiera (UIF), realizó un análisis sobre la causa judicial que involucra al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, por presuntas irregularidades en su evolución patrimonial. En declaraciones radiales, la especialista señaló que el caso presenta indicios que debieron activar alertas en los sistemas de control financiero.
Uno de los puntos centrales de su exposición fue el rol de los sujetos obligados a reportar operaciones sospechosas, como escribanos, bancos e inmobiliarias. “Acá tenemos operaciones con dudoso origen de fondos”, afirmó Talerico, cuestionando la actuación de estos actores, especialmente al tratarse de una persona políticamente expuesta.
La exfuncionaria puso el foco en las adquisiciones inmobiliarias vinculadas al funcionario y su entorno, indicando que los esquemas de compra y financiación “no cierran”. Según su visión, no se requiere un análisis técnico complejo para detectar inconsistencias en los valores y condiciones declaradas.
Talerico también se refirió a la dinámica interna de la política y la falta de controles, afirmando que este tipo de situaciones afecta la credibilidad institucional y profundiza la desconfianza en los mecanismos estatales. Aunque aclaró que la resolución del caso depende de la justicia, expresó escepticismo sobre su funcionamiento.
Al cierre de sus declaraciones, Talerico vinculó el tema con el proceso electoral, señalando que “la sociedad solo puede corregir esto con el voto”. Para la especialista, la lucha contra la corrupción sigue siendo uno de los principales desafíos estructurales de la Argentina, con un impacto directo en la confianza pública.
