Un especialista analizó las etapas y los requisitos que el país deberá cumplir para ser miembro del organismo internacional, un camino que puede extenderse por varios años.
En el marco de una próxima misión de la OCDE en Argentina, el especialista en comercio internacional Marcelo Scaglione analizó el proceso de evaluación que deberá atravesar el país y su impacto en la inversión, la institucionalidad y el desarrollo económico. En diálogo con Canal E, el experto explicó que el ingreso al organismo implica cumplir con estándares exigentes en múltiples áreas, desde la justicia hasta la educación y el ambiente.
Scaglione destacó el rol del organismo como referencia global en políticas públicas. “La OCDE fija los estándares más altos en términos institucionales, macro y microeconómicos”, explicó. En ese sentido, detalló que Argentina inicia una etapa decisiva. “Ahora comienzan los exámenes en los 25 comités”, señaló, en referencia al proceso que definirá la eventual incorporación del país.
El especialista remarcó que el camino hacia la OCDE no es inmediato. “Son exámenes que duran muchos años”, advirtió, al comparar los casos de otros países de la región. Además, explicó que las evaluaciones abarcan múltiples dimensiones. “Van desde cómo funciona la justicia hasta temas de macro, micro, educación y ambiente”, indicó.
Uno de los puntos más sensibles será el funcionamiento del sistema judicial. “La justicia es la que otorga seguridad jurídica a los inversores”, afirmó. En ese marco, la OCDE analiza aspectos estructurales. “La OCDE te pone blanco sobre negro las cosas que no funcionan de la justicia”, sostuvo, al remarcar su impacto directo en la llegada de inversiones. También advirtió sobre problemas actuales del sistema. “Hay muchísimos juzgados que están cubiertos por otros jueces porque no están terminados los concursos”, explicó.
Scaglione recordó antecedentes en los que el organismo fue crítico con Argentina. “La OCDE dijo que la Argentina no lucha contra la corrupción”, señaló sobre un informe previo. En ese sentido, enfatizó que los estándares son exigentes. “Si un juicio dura 20 años, eso no es una justicia que funcione”, remarcó.
Más allá de las exigencias, el especialista subrayó los beneficios del proceso. “Convertirse en país OCDE es un sello de calidad para aumentar inversiones y comercio”, explicó. Sin embargo, advirtió que no alcanza con ordenar la macroeconomía. “Si no tenés un buen sistema de formación, no vas a poder sostener el desarrollo”, concluyó.
La próxima misión del organismo marcará el inicio formal de esta etapa, en la que Argentina deberá demostrar avances concretos en su estructura institucional y económica.
