7 mayo, 2026

SpaceX construirá una megafábrica de chips en Texas con inversión de US$ 55.000 millones

El proyecto Terafab, impulsado por Elon Musk, generará miles de empleos directos e indirectos en el condado de Grimes. El gobernador Greg Abbott respaldó la iniciativa que busca posicionar a Texas como un polo de manufactura tecnológica.

La compañía aeroespacial SpaceX, liderada por Elon Musk, confirmó una inversión inicial de US$ 55.000 millones para desarrollar una planta de fabricación de chips en Texas. El anuncio recibió el respaldo público del gobernador Greg Abbott, quien destacó el impacto económico del proyecto.

La instalación, denominada Terafab, será una iniciativa conjunta entre SpaceX y Tesla, con el objetivo de consolidar la presencia de Musk en el sector de manufactura tecnológica avanzada. Intel se sumó al proyecto en abril para diseñar, fabricar y empaquetar chips de alto rendimiento a escala.

Según Reuters, el desarrollo generará miles de empleos directos e indirectos, tanto durante la construcción como en la operación futura. El complejo no solo producirá semiconductores, sino que también integrará capacidades de computación de alto rendimiento.

Inicialmente, la planta se ubicará en el condado de Grimes, dentro de una zona designada para reinversión económica. Sin embargo, Musk informó en su cuenta de X que aún se evalúan otras ubicaciones. El proyecto contempla varias etapas de expansión, y la inversión total podría alcanzar los US$ 119.000 millones si se concretan las fases siguientes.

En paralelo, SpaceX presentó su solicitud de salida a bolsa (IPO) de forma confidencial en abril, y proyecta su roadshow para la primera semana de junio, en una oferta que podría valorar la compañía en aproximadamente US$ 1,75 billones.

Según el Houston Chronicle, el desarrollo necesitará miles de hectáreas y más de 10 gigavatios de capacidad eléctrica en su etapa completa, lo que lo posiciona como uno de los proyectos industriales más demandantes en infraestructura energética dentro de Texas. El diseño apunta a convertir esta instalación en la mayor planta de chips del mundo.

En cuanto al impacto regional, el proyecto generó opiniones divididas entre los residentes. Las autoridades abrieron espacios para recibir comentarios públicos. El juez Joe Fauth III señaló que durante la evaluación local recibió tanto apoyo como oposición. El debate gira en torno al equilibrio entre crecimiento económico, uso de recursos y transformación del entorno en una zona mayormente rural.

El condado de Grimes analiza el impacto fiscal del proyecto como parte de las negociaciones para atraer la inversión. Funcionarios locales consideran un acuerdo bajo el esquema de reinversión económica que permitiría reducir temporalmente la carga de impuestos a la propiedad. Además, el proyecto contempla soluciones propias de generación eléctrica debido a la magnitud del consumo proyectado.

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