El conflicto en Medio Oriente entró este domingo 10 de mayo en su día 72. Las negociaciones de paz continúan estancadas mientras Estados Unidos e Irán intensifican sus operaciones en el estrecho de Ormuz. Aquí, las claves para entender la situación y por qué preocupa al mundo.
El conflicto en Medio Oriente, que involucra a Estados Unidos, Israel e Irán, alcanzó este domingo 10 de mayo su día número 72. Las conversaciones diplomáticas para alcanzar un alto el fuego siguen sin avances significativos, mientras las fuerzas estadounidenses e iraníes incrementan sus ataques en la región del estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más estratégicas del planeta.
Este estrecho, ubicado entre el golfo Pérsico y el golfo de Omán, es clave para el transporte de petróleo y gas a nivel global. La escalada de hostilidades en la zona ha generado inquietud en los mercados internacionales y en las potencias mundiales, que temen un desabastecimiento energético y una posible expansión del conflicto.
Entre los puntos más relevantes de la jornada se destacan los bombardeos selectivos contra infraestructura petrolera iraní por parte de la coalición liderada por Estados Unidos, y la respuesta de Teherán con ataques con drones contra bases navales en el golfo. Hasta el momento, no se reportan víctimas civiles masivas, pero la tensión sigue en aumento.
Analistas internacionales coinciden en que la falta de diálogo directo y las exigencias previas de ambas partes dificultan cualquier avance diplomático. La comunidad internacional, a través de la ONU, ha reiterado su llamado a la desescalada, sin éxito hasta ahora.
