El Fondo Monetario Internacional aprobó la segunda revisión del programa económico argentino y destacó la estabilización fiscal, aunque señaló incertidumbres políticas y externas.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) reconoció los “notables avances” logrados por el gobierno de Javier Milei, pero advirtió que los riesgos a corto plazo para el programa económico “siguen siendo elevados” debido al contexto internacional y las incertidumbres previas a las elecciones presidenciales de 2027.
En un documento publicado en su sitio oficial, el organismo señaló que las autoridades argentinas “siguen avanzando en la estabilización de la economía”, aunque las incertidumbres políticas durante 2025 ralentizaron temporalmente el crecimiento y el proceso de desinflación. Agregó que “la estabilidad continúa sustentada en un sólido marco fiscal, junto con mejoras en el marco monetario y cambiario”.
El FMI destacó que “la mejora en la capacidad de gobernanza desde las elecciones de medio término de octubre ha permitido avances legislativos claves, como la aprobación del Presupuesto 2026, la Ley de Inocencia Fiscal y la Ley de Modernización Laboral”. También mencionó acuerdos de libre comercio con Estados Unidos y la Unión Europea, y una mejora en la calificación crediticia.
El organismo aprobó la segunda revisión del programa y autorizó un desembolso de US$ 1.000 millones. No obstante, indicó que “el desempeño del programa fue desigual hasta finales de 2025, con retrasos en la reconstrucción de reservas”. Señaló que no se alcanzó la meta de acumulación de reservas internacionales netas (RIN), debido al aumento de la dolarización previo a las elecciones, aunque los ajustes posteriores permitieron al BCRA comprar alrededor de US$7.500 millones desde principios de 2026.
En cuanto a las proyecciones, el FMI estimó una expansión económica de “alrededor del 3,5% en 2026” y una inflación al final del período en torno al 25%. Advirtió que “los riesgos a corto plazo para las perspectivas son más equilibrados, pero siguen siendo elevados”, por las condiciones financieras globales más restrictivas y las incertidumbres políticas previas a las elecciones.
El organismo también cuestionó al INDEC por “el retraso prolongado en la actualización del IPC” y la “granularidad y precisión limitadas” de las cuentas nacionales, y ofreció asistencia técnica para mejorar la calidad de los datos.
Respecto a la política fiscal, el FMI indicó que el gobierno busca un equilibrio “conteniendo el gasto” mediante la racionalización de subsidios, mejor focalización de la asistencia social y priorización del gasto en infraestructura. Para cumplir con obligaciones a corto plazo, mencionó un “enfoque integral” que incluye acceso a mercados de capitales locales, venta de activos, operaciones de recompra con el BCRA y préstamos comerciales garantizados.
