La Organización Mundial de la Salud declaró emergencia internacional. Se registraron ataques a centros de salud y restricciones a funerales para contener el virus.
La República Democrática del Congo (RDC) enfrenta un brote de ébola que la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró emergencia de salud pública de importancia internacional. La Agencia Sanitaria de la Unión Africana (África CDC) informó que 10 países de la región están en riesgo de verse afectados.
Según datos de la OMS, hay cerca de 750 casos sospechosos y 177 muertes sospechosas en la RDC. El viernes, la agencia elevó el nivel de riesgo epidémico de “alto” a “muy alto” a nivel nacional y regional, aunque lo mantuvo bajo a escala mundial.
El presidente de África CDC, Jean Kaseya, declaró en una conferencia de prensa: “Tenemos diez países en riesgo”. Los países mencionados son Sudán del Sur, Ruanda, Kenia, Tanzania, Etiopía, Congo, Burundi, Angola, la República Centroafricana y Zambia.
El brote actual corresponde a la cepa Bundibugyo del virus del Ébola, para la cual no existe vacuna ni tratamiento aprobado. Los esfuerzos de contención se basan en medidas de protección y detección rápida de casos.
Las autoridades sanitarias del noreste del Congo prohibieron los velorios y las reuniones de más de 50 personas para frenar la propagación. Los cuerpos de las víctimas son contagiosos y pueden generar mayor propagación durante los preparativos funerarios. Los entierros son gestionados por las autoridades, lo que ha provocado protestas de familiares.
El sábado se realizó un entierro comunitario para pacientes de ébola en Rwampara bajo estrictas medidas de seguridad. David Basima, jefe de equipo de la Cruz Roja que supervisa los entierros, indicó que las tensiones entre los trabajadores de salud y la comunidad local seguían siendo elevadas.
En la localidad de Mongbwalu, residentes atacaron e incendiaron una carpa de un centro de salud donde se trataba a personas por el virus. El doctor Richard Lokudi, director del hospital local, declaró a The Associated Press: “Condenamos enérgicamente este acto, ya que causó pánico entre el personal y también provocó la fuga de 18 casos sospechosos hacia la comunidad”. Nadie resultó herido, pero 18 personas con sospecha de infección abandonaron el centro y se desconoce su paradero.
Otro centro de tratamiento en Rwampara fue incendiado el jueves después de que se prohibiera a familiares recoger el cuerpo de un habitante que presuntamente había muerto de ébola.
